Los médicos catalanes mantienen la huelga indefinida a partir del 28 de octubre pese a la convocatoria de elecciones generales el próximo 29 de noviembre. Así lo ha comunicado hoy el sindicato médico mayoritario Metges de Catalunya (MC) en una nota en la que asegura que ha tomado esta decisión de forma firme a pesar del reciente anuncio del avance de los comicios y la consecuente disolución de las Cortes Generales, un escenario político que ha alterado por completo el panorama de las movilizaciones sanitarias en el resto de España. Mientras que en el resto del Estado los médicos han decidido desconvocar y aplazar los paros indefinidos debido a la falta de interlocución legislativa en Madrid, la situación en Cataluña ha tomado un rumbo diferente. El Consejo Ejecutivo de Metges de Catalunya, tras valorar el nuevo contexto electoral en una reunión clave celebrada el martes, ha ratificado que el conflicto laboral de los facultativos catalanes es «independiente de las vicisitudes políticas» de la gobernabilidad estatal. Para el sindicato, las medidas urgentes y transformadoras que necesita el modelo sanitario autonómico para garantizar una atención médica accesible, segura y de calidad se deben negociar e implementar de manera inmediata, «gobierne quien gobierne» . El argumento principal de Metges de Catalunya para no sumarse a la tregua del resto del país radica en la estructura competencial. La organización subraya que la práctica totalidad de las competencias sanitarias están descentralizadas en la comunidad autónoma. A diferencia del Ejecutivo central, el Govern de la Generalitat no se encuentra en funciones, por lo que dispone de plenas facultades jurídicas y presupuestarias para actuar de forma inmediata. Desde el sindicato médico recuerdan que, a lo largo del último año de conflicto laboral, han insistido de manera reiterada en la responsabilidad directa que tiene el Departamento de Salud de la Generalitat. El sindicato afirma que la administración catalana posee la capacidad técnica y política suficiente para ofrecer soluciones reales y efectivas a problemas endémicos como la severa sobrecarga asistencial, los excesos de jornada y la alarmante falta de profesionales médicos en los centros de atención primaria y hospitales. «Desde el primer día hemos dejado claro que la movilización en Cataluña no se dirige únicamente contra el nuevo Estatuto Marco estatal», defienden desde la dirección de MC. El sindicato insiste en que el grueso de sus reivindicaciones laborales y profesionales y la mejora de las condiciones del colectivo «se pueden negociar e implementar perfectamente en el marco del autogobierno catalán», sin necesidad de esperar a que se constituya un nuevo Gobierno en Madrid. El escenario en Cataluña contrasta abiertamente con lo sucedido en el resto del territorio español. La Unión Médica y Facultativa (UMYF), la confederación de ámbito estatal de la cual Metges de Catalunya es miembro fundador, ha decidido aplazar de forma oficial la huelga indefinida que también estaba programada para iniciarse el 28 de octubre en las distintas comunidades autónomas. Según explican los portavoces de la UMYF, la desconvocatoria en el resto de España responde de manera exclusiva al decaimiento del proyecto de ley del Estatuto Marco tras la disolución de las Cortes Generales. Con las cámaras legislativas cerradas y un Ejecutivo central en funciones, la confederación médica considera que en estos momentos «no existe un interlocutor válido» con capacidad política y legislativa real para abordar, negociar y dar respuesta a las demandas planteadas por la profesión a nivel nacional. A pesar de este frenazo en las movilizaciones estatales, la UMYF ha remarcado que la suspensión temporal de los paros no supone, en ningún caso, una renuncia a las reivindicaciones del colectivo ni al objetivo histórico de conseguir un Estatuto Médico propio. La organización estatal ya ha adelantado que, tan pronto como se celebren los comicios y se constituya el nuevo Gobierno central, instarán de inmediato a los nuevos responsables ministeriales a responder a las urgentes demandas de la profesión médica y facultativa. En Cataluña, la presión en las calles y en los centros sanitarios continuará.