Edición original: The Mortal Thor #1-3 USA (Marvel Comics, 2025)Edición España: El Mortal Thor #1 (Panini Cómics, 2026)Guion: Al EwingDibujo: Pasqual FerryEntintado: Pasqual FerryColor: Matt HollingsworthFormato: Comic-book con lomo· 80 páginas · 6,50 €Muriendo se entiende la gente«Algo muerto. Empezando a cobrar vida.»Cuando le preguntaron a Al Ewing acerca de esta serie y de su relación con El Inmortal Thor, el británico respondió que aquella podría considerarse como una especie de Viejo Testamento dentro de su epopeya mitológica protagonizada por el Dios del Trueno, mientras que El Mortal Thor, la serie que hoy nos ocupa, vendría a conformar su Nuevo Testamento. A ese capítulo anterior le dedicamos una serie especial de reseñas en cinco partes, pero para esta retomamos un formato algo más al uso, según nos acercamos al ritmo de publicación en España, donde panini cómics nos trae la serie en un formato comic-book con lomo que recopila tres números originales USA. Junto a Ewing tendremos, como artista titular, al español Pasqual Ferry todo un veterano que aterriza en la serie después de haber pasado unos años en la esquina mágica del universo Marvel, con series como Doctor Extraño y Un Mundo Bajo Muerte: Academia Muerte. Thor ha muerto, y si Asgard ha perdido un inmortal la Tierra ha ganado un mortal más.Resumiendo con brevedad cómo hemos llegado hasta aquí, la muerte de Thor era una anunciada. Desde el primer arco de la serie previa, e incluso desde la etapa de Cates, la muerte ha estado esperando sobre el Dios del Trueno con la forma de una visión, él en pie defendiendo Asgard con su martillo en una mano y un hacha en la otra, y es así como tuvo lugar a las puertas del reino de Utgard donde le retaron los antiguos dioses. Tras su muerte Thor acabó en Vidbláinn, el vacío de la no existencia donde acababa el alma de Donald Blake cada vez que Thor aparecía en Midgard para ocupar su lugar, donde se encuentra con dicho alter ego en su forma de Serpiente y con ambiciones de venganza contra él. La disputa se resuelve con Thor dándose cuenta de que siendo ambos dioses queda entre los dos un alma humana sin uso, con lo que invoca el regreso de Sigurd Jarlson a la Tierra. En esta serie seguimos a un Sigurd que no recuerda nada de quién es en realidad, y a su misterioso amigo Lucky.El guion de Ewing me parece efectivo, si bien entraba a la serie con bastante predisposición. Una de las principales críticas recibidas por la serie previa tras su final fue que la resolución dejaba pocas tramas verdaderamente resueltas, un aspecto que, hasta cierto punto, alivia este inicio de etapa. Por ahora, se recupera la trama de Thor siendo olvidado en la Tierra como consecuencia de la magia de la Hechicera, así como el papel de Loki como contador de historias, mientras que otras tramas serán continuadas más adelantas. La premisa inicial presenta una situación interesante, con Sigurd teniendo que sobrevivir en la Tierra sin sus poderes ni estatus ni como Padre de Todos ni como Dios del Trueno, lo que debería revelar la naturaleza propia de Thor más allá de sus derechos de nacimiento. Por su parte, Loki continúa recibiendo un tratamiento bastante bueno por parte del autor, siempre por delante de sus adversarios y del lector.El dibujo de Ferry me produce una variedad de sensaciones. Por un lado, el acabado visual, en gran parte debido a los colores de un Matt Hollingsworth que retoma su puesto tras la anterior etapa y en otra parte al particular trazo fino del dibujante me resulta de aspecto casi onírico, irreal, lo que sin duda contribuye al tono y a la premisa de la historia, en la que sabemos que algo no va bien con esta realidad. Por otro lado, el mismo acabado es a su vez algo plano, a lo que se suma un nivel de detalle bastante inconsistente entre viñetas (aunque Ferry sí hace un gran trabajo a la hora de establecer el lugar en el que está teniendo lugar la acción) y, lo que me parece el mayor desacierto, unos efectos digitales que no han sabido llevar el paso del tiempo. Con todo, el español hace una tarea más que correcta.En definitiva, un comienzo prometedor aunque convenga ser prudente hacia el futuro. Ewing ha demostrado ser, a mis ojos, uno de esos guionistas que rara vez me decepciona, si bien no siempre es capaz de replicar la sensación de leer su mejor versión. Queda claro que el británico se adentra en nueva cabecera con ases bajo la manga y un plan preciso de adónde quiere llevar al personaje, una característica común entre las etapas del escritor, que suele destacar en la Casa de las Ideas por lo deliberado que es el guion de sus cómics.↑Lo mejorLas señas de épica que se pueden entrever en la trama de Ewing. ↓Lo peorLos efectos digitales se sienten anticuados.