El futuro del carro de combate francoalemán MGCS vuelve a complicarse. El general Fabien Mandon, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas, ha asegurado ante la Asamblea Nacional que Berlín ha decidido abandonar el desarrollo del vehículo conjunto con el que ambos países pretendían sustituir a los Leopard 2 alemanes y los Leclerc franceses.Tal y como recoge InfoDefensa, Mandon afirmó el pasado 8 de octubre que "los alemanes han decidido abandonar el proyecto". Sin embargo, esto no supone la cancelación completa del MGCS, ya que ambos países mantienen una cooperación tecnológica que tiene bastante menos que ver con fabricar un carro común de lo que se planteó originalmente.El MGCS llevaba años acumulando retrasos y desacuerdos El MGCS lleva en desarrollo desde 2017Para entender qué ha pasado, conviene recordar que el MGCS no era simplemente un nuevo tanque. El proyecto, iniciado en 2017, contemplaba un sistema de combate terrestre que combinaría vehículos tripulados y autónomos, sensores, comunicaciones y armamento conectado, con una entrada en servicio prevista para la década de 2040.El desarrollo estaba en manos de KNDS, surgida de la unión de la francesa Nexter y la alemana Krauss-Maffei Wegmann, junto con Rheinmetall y Thales. Sin embargo, los desacuerdos sobre el reparto industrial y las necesidades de cada ejército fueron retrasando los trabajos, incluso después de que en abril de 2024 se acordase desarrollar ocho pilares tecnológicos.De hecho, los retrasos que acumulaba el programa ya habían llevado a KNDS a preparar una solución intermedia. Y la situación terminó complicándose hasta el punto de que, el pasado 17 de julio, ambos gobiernos acordaron limitar el MGCS a la investigación de tecnologías de combate colaborativo, sin vincularlas necesariamente a un vehículo concreto.Francia necesita sustituir sus Leclerc a partir de 2038 Aquí hay un problema de plazos. Francia comenzará a retirar sus Leclerc en 2038 y, según ha explicado Mandon, necesita iniciar los estudios para desarrollar su sustituto en 2027. La propuesta industrial presentada a comienzos de este año no permitía llegar a tiempo, mientras que Alemania ha optado por estudiar su propia alternativa al Leopard 2.Una de las posibles soluciones francesas sería el CAPINT, un blindado con torreta no tripulada que utiliza un chasis derivado del Leopard 2 y el sistema de armamento Ascalon de KNDS France, con un cañón escalable hasta los 140 milímetros. Todavía no ha sido seleccionado como sustituto definitivo, pero permitiría aprovechar tecnologías ya desarrolladas.En cuanto a Alemania, las lecciones de la guerra de Ucrania están influyendo en sus nuevos requisitos militares. La protección frente a drones, la guerra electrónica y la coordinación entre vehículos han adquirido una importancia que no tenían cuando nació el MGCS, lo que explica parte de los cambios introducidos en el programa.Lo sucedido recuerda a los problemas del Sistema de Combate Aéreo del Futuro (SCAF), en el que participan Francia, Alemania y España y que arrastra sus propios desacuerdos industriales entre Dassault Aviation y Airbus. Ambos proyectos debían reforzar la autonomía estratégica europea y reducir la dependencia de Estados Unidos, pero los intereses de las industrias nacionales siguen dificultando que los países europeos desarrollen armamento de forma conjunta.