Muchas veces escuchamos que, para encontrarse a uno mismo, primero hay que perderse. Aunque no siempre es así: para personas como Yone, de 32 años, esta frase define su historia. Tuvo que perderse entre las montañas asturianas para poder encontrar una casa escondida entre los montes, rodeada de animales, y así poder empezar a vivir de la forma que realmente quería.Seguir leyendo....