El Partido Laborista británico ha logrado sofocar el empuje de los Verdes y retener el escaño dejado vacante en el Parlamento por el ex primer ministro Keir Starmer, en una elección parcial que se jugaba en clave nacional. La circunscripción de Holborn and St Pancras es un bastión tradicional de la izquierda, por lo que mantenerlo genera más alivio que euforia para los laboristas, que confirman la recuperación iniciada tras la mudanza de Andy Burnham al Número 10 de Downing Street. La concurrencia como candidato del líder de los Verdes, Zack Polanski, en su primer intento de acceder a Westminster había aumentado la presión en la votación de este jueves, convertida en una contienda entre el tirón de Burnham y el efecto movilizador de Polanski para posicionar a los suyos como alternativa creíble al laborismo.Seguir leyendo....