"¿Dónde estoy?", "¿quienes son ustedes?". Fueron las primeras palabras pronunciadas por Christa Pike al despertar en el hospital donde se encuentra tras sobrevivir a dos inyecciones letales durante el proceso, finalmente fallido, de su ejecución en Tennessee. La mujer de 50 años, que cometió un asesinato particularmente violento cuando tenía 18 y fue condenada a la pena capital, mejora de forma manifiesta en tanto que, además de hablar, ya come y camina por la habitación. Sobre todo, teniendo en cuenta que los primeros días de ingreso estaba inconsciente y asistida por ventilación artificial.Seguir leyendo....