Rosoboronexport lanza al mercado internacional el Nerekhta-E, un robot de combate ruso de orugas con propulsión híbrida y misiles antitanque

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Rusia quiere encontrar compradores para una máquina diseñada para entrar en zonas peligrosas sin llevar soldados dentro. Se llama Nerekhta-3 y es un vehículo de orugas que puede montar armas, vigilar posiciones o transportar suministros. Rosoboronexport acaba de anunciar su salida al mercado internacional. La propuesta busca que algunas tareas arriesgadas puedan hacerse sin enviar directamente a una patrulla hasta el lugar.Fabricado por la planta Degtyarev, el robot se controla a distancia y utiliza módulos intercambiables según la misión. La empresa asegura que ha superado las pruebas estatales y que algunas de sus capacidades se han comprobado en condiciones reales, aunque no ha aportado resultados independientes que permitan valorar su rendimiento.Un vehículo híbrido que puede vigilar durante 20 horasEl Nerekhta-E combina propulsión convencional y eléctrica, una solución con la que pretende desplazarse haciendo menos ruido. Según Rosoboronexport, utilizar el motor eléctrico también reduce el calor que desprende y dificulta su detección mediante cámaras térmicas. Eso no significa que sea invisible ni que pueda evitar cualquier ataque.Su velocidad máxima anunciada es de 20 kilómetros por hora. Puede mantenerse en movimiento durante cuatro horas seguidas o permanecer hasta 20 horas en labores de vigilancia, dos situaciones que requieren cantidades de energía muy distintas. Son cifras del fabricante, pendientes de comprobar en distintos escenarios.El interés por esos vehículos no es exclusivo de Rusia. Ucrania, por ejemplo, quiere incorporar miles de robots terrestres al frente para transportar munición, retirar heridos y apoyar operaciones. Sin embargo, las interferencias, el terreno y los drones enemigos siguen siendo obstáculos importantes.Ametralladoras, misiles antitanque y hasta una tonelada de cargaLa principal particularidad del Nerekhta-E es que no existe una única configuración. Una de ellas incorpora una ametralladora Kord de 12,7 milímetros y un lanzagranadas automático AG-30M de 30 milímetros. Cuenta además con cámaras diurnas y térmicas para localizar objetivos, junto con sistemas que ayudan a estabilizar las armas.La variante antitanque puede llevar cuatro misiles Kornet o Bulat. Rosoboronexport afirma que permite disparar dos contra un mismo objetivo mediante un sistema de guiado compartido. También plantea coordinar dos robots para atacar desde posiciones distintas, aunque son capacidades anunciadas por el fabricante y no resultados verificados por terceros.Otra versión está destinada al transporte y admite hasta 1.000 kilos de carga, incluidos equipos, combustible o incluso heridos. El peso declarado del vehículo es de 2.100 kilos y alcanza los 2.700 en la configuración de transporte, contando su carga.Mientras el Ejército español también experimenta con robots en maniobras, Rusia intenta convertir esa tecnología en un producto de exportación. No se han comunicado compradores ni precios del Nerekhta-E. Por ahora, lo confirmado es únicamente su oferta comercial; su eficacia real y su capacidad para reducir bajas dependerán de cómo funcione en cada misión.