El gafe existe. Lo producen determinadas situaciones y lo transmiten algunas personas. Ni racionalmente ni científicamente está demostrado, eso es una realidad, pero todos tenemos a un amigo al que nunca le salen las cosas, el familiar de turno que siempre tiene muy mala suerte y a algún conocido que es como Atila —como dice la leyenda, no vuelve a crecer la hierba a su paso—. Nadie tiene pruebas, pero tampoco dudas. Normalmente, hablamos de ello de broma, entre risas, pero lo cierto es que son muchos los que se lo toman muy en serio. Hasta el punto de que, por no irnos muy lejos en el tiempo, se ha convertido en el tema de debate del reciente Betis-Osasuna. Aprovechando... Ver Más