Samsung está viviendo una situación cuanto menos incómoda: fabrica memoria, un componente muy demandado en la actualidad, pero su encarecimiento está complicando la producción de sus propios móviles. Tanto que la compañía surcoreana estaría preparando un recorte importante para cerrar 2026.Según lo informado por el diario surcoreano Money Today, la división móvil de Samsung ha pedido a sus proveedores reducir entre un 20% y un 30% los volúmenes previstos para octubre, noviembre y diciembre. Eso sí, de momento se trata de cifras publicadas por fuentes del sector, no de un anuncio oficial del fabricante.El precio de la RAM está pasando factura a los Galaxy Los módulos de memoria LPDDR5X utilizados en smartphones han experimentado una fuerte subida de precio, aumentando los costes de fabricación de los móviles SamsungEl dato que ayuda a entender la decisión es especialmente llamativo. Según cifras de TrendForce, los módulos LPDDR5X de 12 GB, utilizados en teléfonos, se encarecieron un 175% interanual en el segundo trimestre, hasta rondar los 145 o 146 dólares.La causa principal es la enorme demanda de memoria para centros de datos e inteligencia artificial. Los fabricantes están concentrando recursos en componentes más rentables y eso deja menos margen para quienes montan móviles. La paradoja es que Samsung gana dinero vendiendo memoria para IA, mientras su negocio de smartphones sufre el aumento de costes.La compañía ya había intentado contener el problema recurriendo a otros proveedores para fabricar sus teléfonos. Sin embargo, la presión continúa y fabricar más unidades no garantiza obtener mayores beneficios.Menos móviles en las fábricas, pero ¿también más caros?Antes de este informe se manejaban previsiones de hasta 270 millones de smartphones producidos durante 2026. La nueva estimación apunta a cerrar el año con poco más de 200 millones, aunque todavía no hay una cifra definitiva.Es cierto que Samsung suele fabricar menos teléfonos a finales de año, pues muchos compradores esperan a los próximos Galaxy S, que normalmente llegan entre enero y febrero. Lo diferente ahora sería la magnitud del ajuste y su relación con el coste de los componentes.Para quienes estén pensando en cambiar de móvil, la noticia no supone que todos los Galaxy vayan a subir inmediatamente de precio. Pero se añade a las advertencias sobre cómo la crisis de memoria puede encarecer los teléfonos.De momento, la incógnita es cuánto acabará recortando Samsung y si ajustará también los precios. Lo que parecía un problema de suministros se está convirtiendo en una decisión sobre cuántos móviles merece la pena fabricar.