Carrie White no se quema en el infierno, pese a la pintada frente a su casa que aparecía en las últimas páginas de la novela de Stephen King y en el inolvidable final con susto que remataba la no menos célebre adaptación cinematográfica de Brian de Palma de 1976. No, la atormentada adolescente de 16 años con poderes telequinésicos Carietta White que devastó la población de Chamberlain, Maine, causando según las últimas estimaciones (de la novela) 440 muertos confirmados y 18 desaparecidos (77 de las víctimas estudiantes del Instituto Ewen), sigue entre nosotros, y muy activa. Ahora, una nueva edición en catalán de la obra de King (Carrie, traducción de Míriam Cano, Males Herbes, 2026), se suma al homenaje que le rinde al personaje el festival de cine de Sitges, que le dedica su cartel al cumplirse 50 años de la película, y al estreno esta misma semana en Amazon Prime Video de la serie de ocho episodios que vuelve a adaptar el libro (hubo otros dos remakes cinematográficos en 2002 y 2013, aparte de una secuela). El papel de Carrie, que hizo inolvidablemente Sissy Spaceck, lo interpreta en la serie Summer H. Howell, a la que acredita en el terror su relación con el infame muñeco Chucky. Seguir leyendo