Hallazgos de Fitch Ratings sobre empresas colombianas. Foto: Valora Analitik / Rodrigo Torres. Las empresas colombianas enfrentan una menor generación de flujo de caja y una reducción en su capacidad para atender el servicio de la deuda, en medio de condiciones de financiamiento restrictivas, señaló Fitch Ratings.Durante los últimos 12 meses, el portafolio de empresas colombianas calificadas por Fitch registró siete rebajas de calificación más que mejoras. La firma señaló que el entorno soberano ha presionado las calificaciones internacionales de los emisores, luego de la rebaja de Colombia a ‘BB’ desde ‘BB+’ en diciembre de 2025.El apalancamiento continúa siendo el componente más sólido de los perfiles crediticios corporativos. El apalancamiento bruto mediano pasó de 2,3 veces en 2022 a 2,6 veces en 2025, mientras el neto aumentó de 2,2 a 2,3 veces.En contraste, el margen Ebitda mediano cayó de 30,7 % a 24,2 % entre 2022 y 2025, mientras la cobertura de intereses mediante Ebitda se ubicó en 4 veces, cerca de la mitad del nivel de 2021.Fitch señaló además que el deterioro del flujo de caja no estuvo acompañado de mayores inversiones: la relación entre gasto de capital y depreciación y amortización cayó de 1,6 veces en 2022 a 1 vez en 2025, mientras aumentaron los pagos de dividendos.Relacionado: Fitch advierte por costos ocultos y riesgos en estrategia de deuda del gobierno Petro y otros países emergentesFitch Ratings. Foto: Fitch RatingsTasas y deuda mantienen presión sobre el financiamientoLas condiciones de financiamiento siguen siendo el principal límite para las compañías. El Banco de la República elevó su tasa de política monetaria en 75 puntos básicos, hasta 12 %, el 30 de junio de 2026, mientras la expectativa de inflación para el cierre del año se ubica en 6,48 %, frente a una meta de 3 %.El escenario fiscal también representa una fuente de presión. El presupuesto 2027 contempla un déficit del Gobierno central de 9,4 % del PIB y US$27.000 millones de endeudamiento externo bruto, o US$23.000 millones en términos netos. Fitch señaló que incluso con el cumplimiento de una meta de ajuste fiscal de 2,2 % del PIB, el déficit probablemente permanecería por encima de 7 %.La calificadora considera que obtener ese volumen de financiamiento externo podría ser difícil en los mercados de bonos y requerir un respaldo importante de organismos financieros internacionales. Para las empresas, Fitch señaló que la credibilidad del plan fiscal es relevante por su efecto sobre la confianza y el acceso al mercado.Por otro lado, la agenda de la administración de Abelardo de la Espriella contempla medidas como la autorización del fracking, la reapertura de licencias para actividades de exploración y producción, cambios en la gobernanza de Ecopetrol, el restablecimiento del modelo de concesiones viales y la ampliación de programas de vivienda.En este contexto, Fitch seguirá observando si las empresas colombianas pueden preservar la estabilidad de sus balances mientras los altos costos de financiamiento continúan presionando el flujo de caja y la cobertura de intereses. Para la calificadora, las variables clave serán el acceso al financiamiento y la capacidad de las medidas de política para traducirse en nuevos proyectos.