Japón prueba en la bahía de Osaka un buque cisterna de 4.800 toneladas propulsado por un motor de hidrógeno, el primero de su tipo según la Fundación Nippon

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Japón ha dado un paso más que importante en su apuesta por reducir las emisiones del transporte marítimo. El pasado 25 de septiembre, el buque cisterna Kiko Maru recorrió aproximadamente unos 33 kilómetros por la bahía de Osaka utilizando un motor alimentado con hidrógeno, en una demostración que duró cerca de dos horas.La Fundación Nippón, responsable del programa, lo presenta como el primer barco de este tipo equipado con un motor marino de hidrógeno de cuatro tiempos. El Kiko Maru tiene unas 4.800 toneladas de peso muerto, mientras que su tonelaje bruto ronda las 4.500 toneladas.El motor de hidrógeno no mueve directamente las hélices El motor de hidrógeno desarrollado por Yanmar Power Solutions genera la electricidad que alimenta la propulsión del buque cisterna Kiko MaruEl funcionamiento es algo distinto al de un barco convencional. El motor de hidrógeno, desarrollado por la compañía Yanmar Power Solutions, está instalado dentro de un contenedor sobre la cubierta y genera electricidad. Esa energía alimenta dos motores eléctricos, que son los que hacen girar los dos ejes de propulsión.El sistema también cuenta con baterías de iones de litio y un generador híbrido. Las baterías ayudan a compensar los cambios de demanda y permiten que el conjunto funcione de una forma más estable. Es una solución que combina distintas tecnologías en lugar de depender únicamente del motor.La prueba encaja con otros avances que buscan reducir el uso de combustibles fósiles en el mar. Hace tan solo unos meses, por ejemplo, se presentó un motor marino capaz de funcionar completamente con hidrógeno.Durante la navegación por Osaka, la Fundación Nippon calcula que se evitaron cerca de 1,2 toneladas de CO2 frente a utilizar combustibles fósiles convencionales. Eso no significa que todo el ciclo del hidrógeno utilizado sea necesariamente libre de emisiones, ya que también importa cómo se produce, transporta y almacena el combustible.Una prueba de cara a la navegación comercial del futuroEl proyecto comenzó en 2022 y no se limita únicamente al motor. También incluye el sistema de suministro de hidrógeno, modificaciones en el barco, procedimientos de seguridad y formación específica para la tripulación. Japón pretende utilizar estas pruebas para conocer qué hace falta antes de llevar esta tecnología a rutas comerciales habituales.La infraestructura será otro reto. Ya existen propuestas como centros flotantes de hidrógeno para abastecer barcos sin depender de la red eléctrica terrestre, pero todavía queda mucho camino para disponer de una red amplia de repostaje.Asimismo, el transporte marítimo está probando otras alternativas, como por ejemplo el enorme ferri eléctrico de 40 MWh que ya ha llegado a Sudamérica.Por ahora, el Kiko Maru sigue siendo una demostración tecnológica, no una solución lista para sustituir a los buques tradicionales. Aun así, Japón quiere convertir estas pruebas en una vía real para reducir las emisiones de su navegación costera de aquí a 2050.