Carlos Santana, divulgador de IA: «Me da casi el 90-95 % de lo que necesitaría para hacer una animación de este tipo»

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Carlos Santana asegura que Claude Opus 5.5 ya le da entre el 90 y el 95 % de lo que necesita para hacer ciertas animaciones como las que utiliza en sus vídeos. Hablamos de gráficos en movimiento del estilo de los que se preparan con After Effects, un trabajo que hasta hace poco requería mucha más intervención por su parte.El divulgador ha enseñado varias pruebas en Dot CSV Lab, su canal secundario de YouTube, comparando lo que consigue el modelo de Anthropic con piezas que él mismo ha realizado. Y lo curioso es que reconoce sentir cierta rabia al ver lo bien que quedan algunas. La calidad de las animaciones generadas por IA le está sorprendiendo precisamente porque conoce ese trabajo de primera mano.Claude ya compite con las animaciones que Santana prepara para YouTube Para empezar, en una de las pruebas utiliza como referencia una pieza de motion graphics, que no son otra cosa que los gráficos en movimiento que seguramente habrás visto en vídeos explicativos. Claude consigue preparar una base que Santana considera prácticamente aprovechable para continuar trabajando, sin necesidad de construir desde cero toda la composición.Hay otro ejemplo que llama bastante la atención. El modelo tarda entre 40 y 50 minutos en preparar una animación de unos 40 segundos sobre el futuro de la inteligencia artificial. No sabemos cuánto habría tardado una persona en hacer exactamente lo mismo, porque Santana no ofrece esa comparación, pero sí considera que el acabado está a un nivel que podría utilizar profesionalmente.De hecho, el divulgador reconoce un acabado a la altura de sus trabajos para YouTube: «Esto está al nivel y un poquito por encima de lo que yo, por ejemplo, haría para mi canal principal». Incluso llega a bromear con retirar un vídeo publicado el lunes y volver a subirlo después de comparar sus animaciones con las de Claude.No deja de ser curioso, porque Santana considera que Opus 5.0 fue bastante flojo y tampoco cree que Anthropic haya adelantado a OpenAI en todo. Para muchas tareas generales sigue situando a GPT-6 Astra por encima, tanto por su inteligencia como por su eficiencia. Cuando se trata de trabajar con imágenes y animaciones, sin embargo, su opinión es otra: «En materia audiovisual no hay comparación».Para conseguir esas animaciones hay que saber qué pedirle a Claude Claude Code en un MacEso sí, hay algo que Santana se encarga de aclarar durante sus pruebas: unas instrucciones mucho más precisas que una petición genérica son fundamentales para llegar a estos resultados. No basta con escribir que queremos una animación sobre cualquier tema. Hay que proporcionar referencias, elegir un estilo y concretar cómo queremos que se represente cada elemento.En una de las demostraciones, por ejemplo, parte de unas instrucciones que otro usuario, llamado Magid, había compartido públicamente. Primero utiliza ChatGPT para adaptarlas a la animación que tiene en mente y después se lleva el texto a Claude. La preparación de las instrucciones sigue dependiendo de una persona, aunque una parte importante de la ejecución quede en manos del modelo.Según Santana, la mejora en animaciones y gráficos programados se ha concentrado en los dos meses anteriores a la grabación de su vídeo. Cree que Claude entiende cada vez mejor cómo representar lo que se le pide, sobre todo cuando tiene que explicar cuestiones técnicas. Llega a decir que podría hacer una animación sobre redes neuronales más rigurosa que una suya.Con todo, estas herramientas ya están llegando a proyectos de mayor tamaño. Netflix ha impulsado una división dedicada a producir contenidos animados con IA, a la que ha llamado INKubator. La producción de animaciones asistidas por inteligencia artificial empieza a tener presencia en la industria audiovisual, aunque eso no significa que sus métodos de trabajo sean iguales a los de un creador independiente.De hecho, ya hemos visto el tráiler de una película realizada íntegramente con IA que aspira a estrenarse en salas. Ahora bien, el porcentaje del que habla Santana es una valoración personal sobre una animación concreta, no una medida aplicable a cualquier trabajo audiovisual. En su caso, las referencias, las decisiones creativas y los retoques posteriores siguen formando parte del proceso.