Esquerra Republicana y su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, se encuentran ante un nudo de muy complicada solución. Hace meses que el jefe de filas en Madrid y el presidente republicano, Oriol Junqueras, mantienen un pulso sobre el papel que debe jugar ERC en la suma de la izquierda alternativa que Rufián pregona y en la que se ha mostrado dispuesto a participar. Junqueras y su cúpula siempre han descartado diluir sus siglas en una aventura electoral de ese tipo, el desacuerdo nunca se encarriló, y el adelanto de los comicios anunciado esta semana ha obligado a intentar cerrar una situación muy enconada a contrarreloj. “El candidato es Gabriel Rufián”, repetían ayer desde el entorno del exvicepresident como reacción al mensaje en X en que él decía que quería ser el representante republicano. Al mismo tiempo, sin embargo, el partido sigue con su proceso de confección de listas y el portavoz continúa sus conversaciones, especialmente con Podemos, para decidir cuál será su futuro. Seguir leyendo