Vivir a más de 1.500 metros de altura no es un estilo de vida sencillo. Además, el frío, la lluvia, el terreno montañoso y el trabajo constante con el ganado complican aún más la situación. Todo esto forma parte del día a día de una familia que ha construido su vida en plena montaña, lejos del ritmo y las comodidades de las ciudades.Seguir leyendo....