Vivió, Mundimoto, unos primeros años de ensueño: cada día más clientes, más negocio y un crecimiento que parecía imparable. Hasta que paró, y esta plataforma de compraventa de motos tuvo que ver, además, cómo aumentaban sus pérdidas. La solución fue frenar, renegociar los 40 millones de euros de deuda que tenía con varios bancos, convencer a sus socios capitalistas de aportar 4 millones de euros más a sus cuentas, y apostar más decididamente por un plan que empezaron a perfilar en 2022: que el negocio de alquilar motos, que sí crecía en plena tormenta, fuera más importante dentro de su universo. Y ahora, una vez encauzado el barco hacia esa dirección, Mundimoto ha decidido cambiar ligeramente su capitanía. Seguir leyendo....