La rebeldía adolescente no es simplemente una cuestión de hormonas o falta de disciplina. La neurociencia revela que el cerebro atraviesa una profunda transformación que influye en las emociones, la búsqueda de experiencias y la necesidad de aceptación social. Estos cambios ayudan a explicar por qué los jóvenes toman decisiones diferentes a las de los adultos.