“Del dolor pasamos a la rabia”: la muerte de Maricarmen extiende las protestas por toda España

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La acampada de Sol fue la primera y se ha convertido en el foco de las noticias sobre las movilizaciones por el derecho a la vivienda. Pero las acampadas en múltiples localidades españolas se mantienen y no dejan de crecer desde hace más de una semana. Ayer por la noche, en todas ellas se recibió el golpe de tristeza que supuso la noticia del fallecimiento de Maricarmen Abascal, el símbolo de la lucha contra los desahucios en España. “La han asesinado y son culpables todos los organismos y personas implicados en su proceso de expulsión. Es muy difícil poner palabras a lo que sentimos, pero está muy relacionado con la rabia y las ganas de manifestarnos con más fuerza”, explica uno de los manifestantes de la acampada de Mallorca. Está convencido de que el desahucio de la anciana de 87 años fue “la gota que colmó el vaso para impulsar un movimiento necesario” y, su muerte, es “un paso más a paliar una situación inaceptable para la sociedad española”. De hecho, este joven, que cuenta que participa muy activamente en su acampada, celebra la importancia de que un evento de Madrid haya desembocado en una oleada de protestas en todo el país. “Para las islas es especialmente necesario porque la situación aquí es muy crítica. El territorio es incapaz de sostener los precios que no paran de encarecerse, sobre todo, con la mella del alquiler turístico. Son muchas las casas vacías que no están disponibles para los locales porque se prima el alquiler turístico”. La organización de la acampada de Mallorca ha transformado su programa de la jornada del 8 de octubre para confeccionar un mural colectivo en “homenaje a los mártires de la lucha por la vivienda”. Además, ha publicado un comunicado que enfatiza la necesidad de nombrar culpables: “La ha asesinado el fondo buitre Urbagestion, que lleva años amenazándola porque codiciaba su hogar para hacer a sus dueños más ricos. La ha asesinado la jueza que ha firmado la orden de desahucio sin prestar atención a su situación de vulnerabilidad”. Desde Sevilla, Santiago, recién graduado, relata la conmoción que inundó la plaza de Las Setas de la Encarnación al conocer la noticia. Como en otras acampadas, la muerte de Maricarmen llegó mientras se celebraba una asamblea. “Los primeros minutos fueron de silencio, después se movilizó una concentración a la que acudieron cientos de personas y, de forma espontánea, se creó un altar homenaje con fotos, velas y mensajes de recuerdo. Por la noche, los acampados y muchos que no se quedaron a dormir nos quedamos hasta altas horas de la madrugada conversando sobre todo lo que Maricarmen ha aportado a la sociedad ”, explica. Las reflexiones han dado sus frutos y este jueves por la mañana los ánimos están más encendidos. “Del dolor pasamos a la rabia, una rabia organizada que nos va a ayudar a seguir luchando. Sin duda, esto ha sido un efecto llamada para toda España, necesitábamos unirnos en esta lucha”. También en Asturias se ha sufrido la conmoción por una muerte que el Sindicato de Vivienda de la comunidad entiende como un crimen. “La han asesinado los políticos, el sistema judicial y los empresarios que sólo buscan el lucro”, denuncia Lucia, miembro del sindicato. “Su interés es la causa de nuestra miseria. Maricarmen es la cara visible de un problema que afecta a muchísimas personas. En esta comunidad ha habido 48 desahucios en el primer trimestre de 2026. Y la suya no es la única muerte provocada por esto”, enfatiza. De esta forma, las concentraciones en homenaje a Maricarmen se sucederán en diversos puntos del territorio español durante toda la tarde, comenzando por Bilbao a las 18:00 horas. A las 19:00 horas será en Sevilla, Córdoba y Barcelona, a las 19:30 en Valencia y Mallorca, y a las 20:00 horas en Málaga, Granada, Cantabria… En Málaga esperarán hasta mañana viernes a las 19:30 horas. Todavía está por ver si se convocarán protestas en otros puntos de la geografía nacional. De momento, la mayoría lo hacen reivindicando la continuidad de la lucha, para que el legado de Maricarmen “no sea en vano”.