El SGT Stout de EE UU y el Boxer Skyranger 30 alemán muestran dos caminos contra los drones, con el cañón revólver alemán de 30 mm y munición programable AHEAD

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Los drones pequeños y baratos están obligando a los ejércitos a replantearse cómo proteger a sus tropas. Derribar cada aparato con un misil guiado puede resultar poco práctico, sobre todo cuando llegan varios a la vez. Estados Unidos y Alemania responden con dos vehículos blindados que combinan sensores, cañones y misiles, aunque con filosofías distintas.El estadounidense SGT Stout ya está en servicio, mientras que el Boxer Skyranger 30 alemán sigue en fase de verificación antes de las entregas en serie. Ambos persiguen lo mismo: acompañar a las unidades terrestres y reaccionar frente a amenazas que vuelan a baja altura.El Skyranger 30 apuesta fuerte por el cañón y la munición AHEADEl sistema alemán gira alrededor de un cañón revólver KCE de 30 mm con un alcance efectivo de hasta tres kilómetros. Su gran ventaja es la munición programable AHEAD, preparada para explotar cerca del objetivo y dispersar fragmentos en el punto calculado. Eso aumenta las posibilidades de alcanzar drones pequeños sin depender de un impacto directo.La torreta incorpora radar y sensores ópticos con vigilancia de 360 grados, y puede trabajar por sí sola o conectada a una red de defensa mayor. También admite misiles de corto alcance, por lo que el cañón no es su única opción. Rheinmetall ha presentado el Skyranger como una respuesta a los enjambres de drones, apodado por especialistas como el blindado definitivo.Alemania encargó un vehículo de verificación y 18 unidades de producción por 595 millones de euros, con opción a otras 30. Las entregas principales están previstas para 2027 y principios de 2028, así que todavía no puede hablarse de un sistema desplegado de forma generalizada.El SGT Stout combina más armas y ya está en servicio El SGT Stout utiliza un blindado Stryker equipado con cañón de 30 mm, misiles Stinger y Hellfire para la defensa aérea de corto alcanceEl enfoque estadounidense parte del blindado Stryker A1. El SGT Stout, antes conocido como M-SHORAD, monta un cañón XM914 de 30 mm, una ametralladora de 7,62 mm, cuatro misiles Stinger y dos Hellfire. También dispone de radares y sensores para detectar objetivos alrededor del vehículo y compartir información con otras unidades.Su diseño es claramente multiarma. El cañón ofrece una respuesta cercana, mientras los misiles quedan disponibles para amenazas que requieran más alcance o guiado. El Ejército de Estados Unidos trabaja además en una nueva munición de 30 mm con explosión aérea y proximidad, una mejora que acercaría su funcionamiento al planteamiento del Skyranger.Este cambio de prioridades se entiende viendo la dimensión del problema: Estados Unidos ya ha puesto en marcha contratos multimillonarios para reforzar su defensa contra drones y también está comprando miles de interceptores más baratos para enfrentarse a aparatos tipo Shared.La diferencia está justamente en el punto de partida, pues Alemania ha diseñado el Skyranger 30 alrededor del fuego programable contra drones pequeños, mientras que Estados Unidos ha construido una plataforma más variada y está reforzando después la capacidad de su cañón. Son dos caminos distintos para un mismo problema que no deja de crecer.