La primera capilla ardiente en el Prado

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Federico de Madrazo y Kuntz (Roma, 1815-Madrid, 1894) fue director del Museo Nacional de Pintura y Escultura (actual Museo del Prado ) en dos ocasiones: de 1860 a 1868 (fue sustituido por Antonio Gisbert, pintor comprometido con la causa liberal, y autor de 'Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga') y, por segunda vez, de 1881 hasta su muerte. Entre sus hitos, dedicó la galería principal a lo más representativo de las escuelas española e italiana y se ocupó de incrementar la colección: consiguió el ingreso de obras como 'La Anunciación', de Fra Angelico, gracias a su gestión personal ante las monjas de las Descalzas Reales, que aceptaron ceder la tabla al museo a cambio de una copia pintada por el propio Federico de Madrazo. Su padre, José de Madrazo, también había dirigido el Prado, de 1838 a 1857. Fue el patriarca de una de las sagas de pintores más importantes de España: junto a él, sus hijos Federico y Luis, sus nietos Raimundo y Ricardo... DelaMano Old Masters , galería especializada en maestros antiguos que dirige José de la Mano en Madrid (Calle Alameda, 3), exhibirá a partir del 28 de octubre el cuadro 'Federico de Madrazo muerto' , óleo sobre lienzo que el pintor José Garnelo , uno de sus discípulos favoritos, hizo del cadáver del pintor en su lecho de muerte. La capilla ardiente se instaló en el Prado. Concretamente, en la rotonda de Goya. En la parte inferior derecha de la pintura, Garnelo incluyó una dedicatoria al hijo del difunto: 'A mi amigo Ricardo de Madrazo'. La obra pertenece a una colección particular de Barcelona. Está a la venta, pero desde la galería no han querido desvelar su precio. También se mostrará una fotografía inédita de la capilla ardiente de Madrazo , igualmente de una colección particular de Barcelona. En el reverso incluye una inscripción de su nieto Mariano. José Garnelo (1866-1944) es un pintor valenciano. Retratista y pintor de historia, en 1887 se presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes con el lienzo 'La muerte de Lucano', con la que ganó la segunda medalla. Hoy cuelga en la colección del XIX del Prado. En 1914 fue nombrado subdirector del museo. Gracias a su amistad con Raimundo y Ricardo de Madrazo, se le permitió a Garnelo inmortalizar a su abuelo muerto, con el hábito de San Francisco (deseo que dejó patente en su testamento) y en un ataúd de hierro de color negro, explica Carlos González López, correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. El funeral de Madrazo tuvo lugar el 12 de junio de 1894 . No se cumplió el deseo, incluido en su testamento: que su entierro y funeral «se hicieran en la forma más humilde y sencilla que sea posible», como apunta en un artículo Gabriela Tyler Illán. Fue todo un acontecimiento en Madrid. La comitiva pasó por la Real Academia Española, donde unos meses antes se instaló la capilla ardiente de Zorrilla. En la rotonda del Prado se colocó el ataúd de Federico de Madrazo sobre una cama imperial . Custodiaban el féretro los porteros del museo y de la vecina Academia. Sobre él, dos obras maestras del museo ('Cristo crucificado', de Velázquez, y 'La Inmaculada de El Escorial', de Murillo) . En el suelo, una alfombra de flores naturales. A su alrededor, crucifijos y colgaduras de terciopelo negro y adornos en oro, más de 40 coronas de flores (una de ellas del propio Garnelo) y 132 velas . Sorprende la presencia de tantas velas, pues aún estaba en la memoria de todos que tres años antes, en 1891, Mariano de Cavia había publicado en 'El Liberal' un artículo en el que daba cuenta de un gran incendio que había asolado el Museo del Prado y sus colecciones. En realidad, esta 'fake news' trataba de alertar de la falta de seguridad para proteger un patrimonio tan valioso. «Hemos inventado una catástrofe para evitarla», se defendía. La capilla ardiente se cerró a una hora muy taurina, las cinco de la tarde . Fue la primera vez que el Prado acogía una. Pero no la última: en 1922 también tuvo lugar allí la del pintor Aureliano de Beruete. Nunca antes se había celebrado en el museo un acto público. El propio Madrazo rechazó cuatro años antes instalar en ese mismo espacio un colegio electoral. Fue su sucesor al frente del Prado, Vicente Palmaroli, quien dio el visto bueno a la iniciativa del Círculo de Bellas Artes. El Gobierno, escribe González López, estuvo representado por Cánovas del Castillo, el general Rivas Palacio y el secretario de la Reina María Cristina, el conde de Morphy. Federico de Madrazo fue enterrado, siguiendo su voluntad, esta vez sí, en la Sacramental de San Isidro , donde descansaban los restos mortales de su primera esposa y de sus hijos Antonio y Rosa. Este martes, el Prado presenta en la sala 60 de Villanueva 'Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas', primera exposición dedicada al miembro menos conocido de la familia . Reúne cuadernos de dibujo, acuarelas, dibujos, un autorretrato y documentos personales que recorren una trayectoria desarrollada durante casi medio siglo. Esta exposición se enmarca en el programa de difusión de colecciones del siglo XIX bajo el título 'Almacén abierto'. En 2006 la pinacoteca adquirió un importante legado a un descendiente de la familia (Juan José Daza) con más de 300 dibujos, 34 agendas-diario, estampas, fotografías, documentos y parte de la biblioteca del patriarca, José de Madrazo. En 2012 hubo una segunda compra, esta vez a Elena de Madrazo, del archivo particular de la familia, que incluía 2.635 cartas de José de Madrazo y sus descendientes. En 1994 vio la luz el epistolario de Federico de Madrazo y cuatro años después el de José de Madrazo.