Pedir un Uber en Londres podría acabar siendo muy distinto a lo que conocemos: un coche llega a recogerte, pero nadie ocupa el asiento del conductor. Esa es la experiencia que preparan Uber y la empresa china Pony.ai, que han anunciado pruebas de vehículos autónomos en la capital británica.Las primeras pruebas comenzarán en las próximas semanas con los robotaxis de séptima generación de Pony.ai. Eso sí, todavía no existe una fecha para que cualquier usuario pueda reservar uno. Las compañías tendrán que comprobar cómo se comportan los vehículos en Londres y avanzar con los permisos.Londres será el siguiente paso después de Zagreb Un robotaxi de Pony.ai y Verne durante las pruebas de conducción autónoma en Zagreb, CroaciaLa colaboración no empieza desde cero, pues Uber y Pony.ai unieron fuerzas el año pasado y, este verano, comenzaron a ofrecer viajes autónomos en Zagreb, Croacia, junto a la empresa local Verne. Allí cada socio tiene una función: Pony.ai aporta la tecnología que conduce, Verne gestiona los coches y Uber permite solicitarlos desde su aplicación.La intención es repetir esa fórmula en Reino Unido, aunque todavía no han explicado quién se ocupará de la flota londinense. El plan europeo es más amplio: ambas empresas quieren desplegar más de 2.000 robotaxis en distintas ciudades del continente.En definitiva, el objetivo no consiste solo en desarrollar coches capaces de circular solos, sino en convertirlos en un servicio estable.Uber quiere expandirse, pero no apuesta por un único fabricanteEl escenario actual demuestra que Londres se está convirtiendo en un lugar muy disputado. Uber también trabaja con la británica Wayve, otra compañía de conducción autónoma con la que pretende poner robotaxis en las calles de la ciudad. Tener varios socios le permite probar tecnologías diferentes sin depender de uno.La plataforma acumula acuerdos con más de 30 empresas relacionadas con vehículos autónomos. Su objetivo es ofrecer viajes de este tipo en hasta 15 ciudades de todo el mundo antes de que termine 2026, repartidas entre Estados Unidos y otros mercados. No significa que Pony.ai vaya a operar en todas ellas.Pony.ai, por su parte, ya ofrece servicios en varias ciudades chinas y está ampliando su presencia en Europa y Oriente Medio. Pero circular por Londres, con su tráfico intenso y sus calles imprevisibles, será otra prueba de fuego.La gran incógnita es cuándo pasarán de los ensayos a recoger pasajeros sin conductor. Por ahora, el anuncio confirma una nueva apuesta, no un servicio abierto al público.