Pocas veces han cundido tanto dos semanas como en esta crisis de la vivienda, que comenzó con la imagen de una anciana desalojada de su hogar en una camilla y termina con dos decretos redactados en 48 horas, una convocatoria electoral y la 'canonización' de Maricarmen como mártir de la causa tras fallecer tristemente en un hospital de Madrid. Al decimoquinto día todo este gazpacho de acontecimientos empieza a tener consecuencias: una acampada indefinida en las plazas centrales de las capitales, un grado superlativo de crispación y la entrada en vigor de los decretos que han puesto patas arriba el mercado inmobiliario. Tal vez al presidente del Gobierno todo esto le dé alas para pensar en otra legislatura en la... Ver Más