El 30 y 31 de julio pasados no solo irrumpieron más de 70.000 inmigrantes en Ceuta, cruzando a pie y a nado la frontera con Marruecos por el paso de El Tarajal. También se produjo la intrusión de buques de guerra marroquíes en aguas de la ciudad autónoma, según han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de estos incidentes. Al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real de Marruecos navegaron sin pedir autorización por aguas de soberanía española. No se trató, explican las fuentes consultadas, de un mero tránsito o de una entrada accidental, sino de una vulneración intencionada y repetida del mar territorial, de la que hay pocos precedentes. Las incursiones navales de Marruecos se prolongaron durante los primeros días de agosto, en medio de una fuerte tensión, y estuvieron a punto de provocar una colisión entre barcos militares de los dos países. Solo después de que la Armada española desplegara buques en esas aguas y de una gestión de alto nivel por parte del Ministerio de Defensa cesó la Marina marroquí en su actitud.Seguir leyendo