La muerte de Maricarmen Abascal tras permanecer dos semanas ingresada en el hospital desde que fue desahuciada de su vivienda ha convulsionado a la izquierda e interpelado al Gobierno. El ministro de Presidencia y Justicia ha hecho autocrítica para reconocer que no han conseguido sus objetivos: Con Maricarmen es evidente, no podemos estar orgullosos de un país donde se puede desahuciar a una mujer de 87 años con un alto grado de discapacidad y que se pueda quedar en la calle. Obviamente, hay que hacer más, apuntó esta mañana durante una entrevista en TVE para remarcar que nos sentimos interpelados y defender tanto los decretos con medidas antidesahucios como una hoja de ruta centrada en intervenir el mercado de la vivienda.Seguir leyendo....