El objetivo era rebajar ese tremendo 1h59m30s que impuso Sebastian Sawe en Londres. Y en las apuestas para lograr otra barbaridad parecida aparecía el nombre de Jacob Kiplimo, que se quedó en 2h00m28s en esa carrera londinense. Pero esto es otro maratón, el de Chicago, que ataca en cada kilómetro y no atiende a qué nombre lleves en el dorsal. Durante la primera mitad lidera al grupo de favoritos, es verdad, pero a partir del kilómetro 25 intenta un cambio de ritmo para demostrar quién domina esta distancia que acaba por volverse contra él. Y es Amos Kipruto el que se corona por fin en este circuito. El impulso y las ganas lo llevan a un ritmo que no puede mantener. Para el kilómetro 35 no le quedan piernas y ve que Amos Kipruto lo supera sin apenas sudar. Es Kipruto quien levanta las zapatillas como señal de triunfo al pasar primero por la meta, con un crono de 2h01m09s y la satisfacción de haberse superado una vez más. Fue tercero en 2024, segundo en 2025 y se sube a lo más alto del podio en este 2026 con una rebaja de más de medio minuto de su marca personal. Casi nada. Vuela al inicio el ugandés, pero no acaba de despegarse del keniano, que también tiene sus propios objetivos, como superar a ese rival que lo dejó sin premio el año pasado. De ahí que aguante el tirón y deje que se escape unos metros sin, no obstante, dejar de observarlo en la distancia. Esa que parece un mundo cuando Kiplimo da el acelerón, pero que se va viendo reducida conforme a este le queman los gemelos pasando el kilómetro 35. Mientras uno sacude las extremidades con aparente frescura, al otro lo traicionan los gestos: no hay fluidez, ni soltura, solo sufrimiento, que acaba en 2h04m18s, en cuarto lugar. Kipruto ya ha levantado sus Adidas en señal de triunfo. Por fin Chicago a sus pies. En la carrera femenina, Hawi Feysa no tuvo compasión ni con la distancia ni con sus rivales. A partir del kilómetro 10 dominó el trazado, con una compañera de fatigas, Brigid Kosgei que todavía la ayudó a exprimir su zancada un poco más. Pero eso llegaría al final. Antes, las kenianas Chemnung y Lokedi buscaron su momento de gloria alcanzando a la pareja líder después de un inicio dubitativo. Las cuatro completarían buena parte del recorrido a una intensidad en la Feysa siempre se sintió cómoda. Tanto como para tirar de este pelotón y desmarcarse al paso del kilómetro 30, en el que solo Kosgei supo seguir. Hasta cierto punto, porque en un último esprint magistral, la etíope