Javier Echeverría, director de Asuntos Económicos del Ejército de Tierra, afirma que «España ha perdido capacidades de Defensa» y todo se debe a las inversiones

Wait 5 sec.

Las Fuerzas Armadas atraviesan un momento crítico que amenaza con comprometer la operatividad de sus unidades más punteras. El Ejército ha lanzado una severa advertencia sobre la pérdida progresiva de capacidades militares, una situación derivada de los continuos ajustes presupuestarios sufridos durante la última década. La cúpula militar exige ahora una inyección económica urgente para revertir este deterioro estructural y adaptar las defensas nacionales al nuevo y volátil escenario geoestratégico que impera en el continente europeo tras el estallido de recientes conflictos.El campo de batalla moderno exige una modernización inaplazable de los arsenales. Los altos mandos militares consideran prioritario el desarrollo de escudos tecnológicos avanzados, con especial énfasis en la incorporación masiva de sistemas no tripulados y el fortalecimiento integral de la ciberseguridad. En este sentido, la superioridad aérea, la inteligencia artificial aplicada al combate y la protección de las infraestructuras críticas del Estado frente a ataques informáticos se erigen como los pilares fundamentales de la futura doctrina defensiva española.Según la información adelantada por la Cadena Ser, los informes internos de Defensa apuntan a una vulnerabilidad creciente frente a potencias extranjeras si no se acomete una reforma integral del equipamiento táctico. A ello se suma la necesidad imperiosa de retener el talento técnico dentro de los cuarteles, un desafío mayúsculo cuando el sector privado ofrece condiciones económicas notablemente superiores a los especialistas en guerra electrónica y análisis de datos.El reto de la soberanía tecnológicaEl Ejecutivo se enfrenta al complejo reto de acompasar el gasto en Defensa a los compromisos adquiridos con sus socios de la OTAN. La Alianza Atlántica insta a sus países miembros a alcanzar el 2% del Producto Interior Bruto en inversión militar, una meta que España todavía otea en el horizonte y que requerirá un esfuerzo fiscal sin precedentes. En este contexto, la industria armamentística nacional reclama contratos a largo plazo que permitan desarrollar tecnología propia, fomentar la creación de empleo cualificado y reducir drásticamente la dependencia de terceros países en sistemas de armas críticos.La rápida proliferación de drones suicidas y la consolidación de la guerra asimétrica han cambiado por completo las reglas del enfrentamiento convencional. Por ello, el Ministerio de Defensa estudia la adquisición de nuevos enjambres de aeronaves no tripuladas y sistemas antidrón de última generación que garanticen la seguridad de las tropas desplegadas en el exterior. Asimismo, el Mando Conjunto del Ciberespacio requiere una ampliación urgente de su plantilla y de sus recursos operativos para blindar las redes de comunicación institucionales frente a injerencias externas y campañas de desinformación.Urgencia presupuestariaLas asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas respaldan sin fisuras este diagnóstico operativo y exigen al Gobierno la aprobación de partidas presupuestarias extraordinarias antes de que finalice el presente ejercicio económico. De no producirse este necesario balón de oxígeno financiero, el Ejército advierte de que el nivel de adiestramiento de las unidades, el mantenimiento de los vehículos blindados y la capacidad de disuasión de las tropas españolas sufrirán un retroceso irreversible en el corto plazo, comprometiendo la seguridad nacional.