Había tantas ganas de Rocío que incluso el termómetro se vino arriba y marcó el viernes la temperatura más alta que se espera para toda la romería: 35 grados centígrados. Aún quedaban muchas hermandades por llegar a la aldea almonteña, pero el borboteo de gente accediendo a la misma era incesante desde mediodía. El dispositivo estaba a punto y todos los engranajes comenzaban a engrasar para dar comienzo a una nueva romería del Rocío, que siempre tiene un carácter especial los años de Venida . Pasadas las cuatro de la tarde llegaba la comitiva de Moguer a su casa junto al santuario y los caballistas rendían honores al simpecado. Cuando el camino se ha cumplido y ya lo que queda... Ver Más