Dirección: Jon Favreau.Guion: Jon Favreau, Dave Filoni, Noah Kloor.Música: Ludwig Göransson.Fotografía: David Klein.Reparto: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Jonny Coyne, Hemky Madera, London StubblefieldDuración: 132 minutos.Productora: Lucasfilm, Golem Creations, Ian Bryce Productions, Walt Disney Pictures.Nacionalidad: Estados Unidos.EL DÚO SACAPUNTASLos botones no se tocanIs This the way? Siete años después de la inefable El ascenso de Skywalker, la franquicia galáctica por excelencia regresa a la gran pantalla con The Mandalorian and Grogu. Como si del salto al hiperespacio se tratara, esta extraña pareja da un gran bote desde la plataforma de Mickey Mouse a salas de cine. Por el camino, tres temporadas de la exitosa The Mandalorian con la dificultad de ser preparada cada una de ellas en menos de un año. A fin de lograrlo, utilizaron entornos reducidos así como el Volume, tecnología que implica rodar en un plató rodeado de grandes pantallas led donde se proyectan entornos digitales en tiempo real. The Mandalorian and Grogu es una película pensada para la gran pantalla y en IMAX, en la que el tiempo de preparación no ha sido un factor limitante. Como suele ser habitual en casi todo lo relacionado a Star Wars (no queremos recordar Obi-Wan Kenobi ni The Acolyte), el acabo visual luce a las mil maravillas.The Mandalorian and Grogu ha sido escrita por Jon Favreau y Dave Filoni. Si bien el director de El libro de la selva también se reservó las veces detrás de las cámaras, el creador de Clone Wars tiene un pequeño cameo en la cinta. Favreau y Filoni tomaron los mandos de la franquicia relevando a George Lucas y Kathleen Kennedy, aunque esta aún ha formado parte de la producción de la misma. Cabe destacar que Favreau fue el encargado de dar el pistoletazo de salida en el UCM con la dirección de Iron Man y ahora es una figura esencial para entender la revitalización de Star Wars. The Mandalorian and Grogu supone el tercer spinoff de la saga tras Rogue One y Solo: Una historia de Star Wars.A pesar de estar ambientada en tiempos de la Nueva República, la amenaza del Imperio siempre está presente. Se sabe, se siente. En realidad, son cuatro trasnochados que desean el retorno de Franco Palpatine. Un peligro estéril que da como resultado la ausencia de un villano de primer nivel. Algo que echaremos de menos a lo largo de todo el metraje. Soy Pedro Pascal y voy de carnaval. El actor chileno vuelve a lucir la impecable armadura de Din Djarin, cazarrecompensas al servicio de la Nueva República. La carrera de Pascal es del todo envidiable. Juego de Tronos, Narcos, The Last of Us, Los 4 Fantásticos… aunque apenas deje ver su rostro, El Mandaloriano consigue conmover gracias al gran corazón del personaje y la voz de Pedro Pascal. La relación paternofilial entre Djarin y Grogu se explota en profundidad. Sin embargo, el concepto del ciclo de la vida (explicitado en varias ocasiones) no es llevado a su máxima consecuencia, perdiéndose el mensaje en el infinito del espacio.En el espacio nadie puede escuchar tus gritos salvo que quien los espete sea Sigourney Weaver. La relación de la actriz neoyorquina con la ciencia ficción se remonta a Alien, pasando por Héroes fuera de órbita y en los últimos años con Avatar. Voz de mando, la Teniente Ripley asciende a Coronal Ward que recoge el legado de Mon Mothma. El de Weaver no es el único nombre de campanillas que se unió al proyecto. Un Jeremy Allen White (The Bear) irreconocible presta sus cuerdas vocales a Rotta El Hutt, mientras que Martin Scorsese hace lo propio bordándolo como Fry Cook. El director de Toro Salvaje ya había hecho sus pinitos en esto del doblaje con El Espantatiburones. En cualquier caso, Star Wars nunca se ha caracterizado por sus excelentes interpretaciones. Las nuevas criaturas y los planetas, si bien estos no resaltan sobremanera, captan la atención del público.Si algo podemos achacar a The Mandalorian and Grogu es que argumentalmente es muy pobre. Vale que nos encontramos ante un producto pulp galáctico que sigue una estructura similar a la que nos podríamos encontrar en una historieta de Conan, pero no innova en absoluto. Filoni & Favreau están cómodos en su espacio de confort para desarrollar una aventura que bien podría haber sido un capítulo extendido de la serie. El propio Fraveau aseguraba que la etapa que le resulta más interesante para seguir explorando es el periodo que abarca desde la caída del imperio hasta el surgimiento de la Nueva Orden. Siendo una galaxia tan, tan lejana y con tanta, tanta historia, hay que reprochar el inmovilismo de los mandamases replicando una fórmula harto gastada. “Todo es una copia, de una copia, de una copia”, que diría Edward Norton en El Club de la Lucha. Para muestra un botón. En un alarde de poca originalidad, Rotta El Hutt ya había sido secuestrado cuando era un bebé en los albores de Clone Wars, mismo punto de partida en la película que hoy nos ocupa.En el otro lado de la balanza, The Mandalorian and Grogu se sustenta en la química de su pareja protagonista. Más allá de ser un filón de mercadotecnia, Grogu sigue siendo un personaje adorable que saca la sonrisa al más férreo espectador. Alejándose de las icónicas partituras compuestas de John Williams, la potente banda sonora de Ludwig Göransson resuena en todo momento. Al leitmotiv de la serie original, le acompañan sintetizadores que otorgan a la película una atmósfera especial. Por vez primera en la historia de la saga, The Mandalorian and Grogu cuenta con títulos de crédito iniciales, aunque la sorpresa es que resultan sorprendentemente sosos. A la altura de una película de sobremesa en Antena 3. Si bien prima la acción en todo momento, en esta nueva entrega de la franquicia galáctica tiene espacio el género negro (con un planeta que recuerda vagamente a Blade Runner), el western y la aventura más clásica. Aunque la película entretiene y no avergüenza como sí lo hicieron producciones anteriormente comentadas, lo cierto es que atisbamos que su poso será nulo. Una entrega con la etiqueta Star Wars destinada a caer en el olvido. Para este viaje no hacían falta alforjas.LO MEJOR+ La relación entre Din Djarin y Grogu.+ El fanservice bien entendido, como esa recreación del Dejarik. Todas las criaturas de la escena de los gladiadores son versiones a tamaño real de las del juego que se ve a bordo del Halcón Milenario en Una nueva esperanza.+ Pelea de Hutts.LO PEOR– La sensación de que hay varios capítulos de la serie original mejores que esta película.– Su pobreza argumental.– No hay un villano de tronío.