En la ermita de San Telmo empieza, a mediodía de este martes, una ruta por la huella romaní existente en Jerez, "la ciudad emblemática de los gitanos", que diría Lorca. De un autobús se bajan más de 40 personas, dispuestas a escuchar lo que tienen que decirle los miembros de Fakali, la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas, que hacen de guías.Aunque Fakali lleva desde 2015 este tipo de recorridos, es la primera vez que se hace en Jerez. Antes, fue en Sevilla, bajo el nombre Conociendo la Triana gitana, una actividad pionera en la que han participado más de 700 personas en este tiempo.Desde la ermita San Telmo, donde duerme el Cristo de la Expiración, uno de los centros neurálgicos donde históricamente se concentraron las fraguas y los oficios tradicionales del pueblo gitano en Jerez, parte una ruta que pasa por La Plazuela, por la calle Empedrada y por otros puntos del barrio de San Miguel.Asistentes a la ruta organizada por Fakali en Jerez, en el inicio de la actividad.-JUAN CARLOS TOROEl recorrido de la ruta La huella romaní de Jerez de la Frontera, que es como se llama, avanza por enclaves cuidadosamente elegidos, cada una con su propia temática. En La Plazuela, el protagonista es el cante y la figura de La Paquera. Junto a su estatua se para José Vega de los Reyes, responsable del área de Cultura de Fakali, que habla de los orígenes del flamenco, vinculado al pueblo gitano. En una bodega de la calle Empedrada, la conversación gira en torno a los oficios gitanos históricamente vinculados al mundo del vino. Ante el monumento a Lola Flores, de identidad y de feminismo romaní, porque, como explican los organizadores, Lola fue una de las grandes aliadas de los primeros movimientos asociativos gitanos. Y el recorrido culmina en la Real Academia San Dionisio, donde se aborda el romaní, la lengua gitana que fue “arrebatada” al pueblo gitano, y el legado léxico que quedó en el castellano, destaca Alejandra Moreno, coordinadora de Juventud de Fakali, y otra de las guías de la ruta. "La historia gitana es parte de la historia de España"La ruta se complementa con microhistorias vinculadas a la espiritualidad, las hermandades con presencia gitana y la feria, entretejiendo una narrativa que busca demostrar que "la historia gitana es parte de la historia de España" y que la convivencia con el pueblo gitano ha generado durante siglos un capital cultural compartido que Jerez encarna de forma ejemplar.La ermita de San Telmo es el punto de partida de la ruta de Fakali.-JUAN CARLOS TORO“Para hablar de la historia del pueblo gitano, el mapa de Andalucía es un espacio indispensable en sí mismo", incide José Vega, quien sitúa a Jerez en el centro de ese mapa. La experiencia está diseñada como una inmersión. "No es una ruta al uso", insisten sus impulsores. "Te vamos a contar la historia y la cultura del pueblo gitano pisando el terreno”, destacan. Esta ruta incluye también referencias a referentes culturales jerezanos como el poeta Antonio Gallardo y su familia, el escritor Joaquín López Bustamante o el cocinero Manuel Valencia.Y hasta hay prevista una segunda ruta para noviembre, vinculada a la Zambomba jerezana, que llegará hasta el barrio de Santiago y culminará en la peña flamenca Luis de la Pica con los cursos de gastronomía gitana de Rocío Rodríguez.Más de una década de rutas para combatir el antigitanismoLa iniciativa arrancó en 2015 de la mano de Amuradi (Asociación de Mujeres Universitarias Romí Andaluzas), y hasta ahora se había desarrollado en distintos barrios de Sevilla como Triana o el entorno del Prado de San Sebastián, antes de dar el salto a Jerez como parte de un proyecto que sus impulsoras describen como algo mucho más que un recorrido turístico.José Vega de los Reyes, hablando sobre el flamenco frente a la estatua de La Paquera.-JUAN CARLOS TOROCon más de dos décadas de labor sostenida en la defensa de los derechos y el legado sociocultural del pueblo gitano, Fakali reafirma con esta iniciativa su papel como entidad de referencia en el diseño de políticas culturales inclusivas, frente al antigitanismo. "La inclusión plena que seguimos pidiendo, y los derechos que solicitamos desde el pueblo gitano, no los entenderíamos si no hablásemos de la historia", insisten.Mucho odio en redes sociales La iniciativa nace también como respuesta a un dato que sus organizadoras describen como alarmante. Los observatorios contra la discriminación de Fakali monitorizan a diario las noticias que circulan en redes sociales sobre el pueblo gitano, y el resultado de su último estudio es contundente: siete de cada diez noticias que hablan de los gitanos tienen connotaciones negativas. Alejandra Moreno (derecha), doblando la bandera del pueblo gitano usada durante la ruta.-JUAN CARLOS TOROA ello se suma que, según un informe del área de Juventud, cerca del 60% de los jóvenes se encuentran con situaciones de violencia discriminatoria en redes sociales.Frente a ese escenario, Fakali apuesta por el conocimiento como antídoto. “No se nace racista, te vas construyendo en una sociedad que tiene un imaginario social negativo sobre el pueblo gitano", argumenta Almudena Moreno. "Si cuentas la historia, la gente lo entiende y nos encontramos con menos situaciones discriminatorias”, añade.El reto, reconocen, es llegar más allá de quienes ya están sensibilizados. Y para eso, ciudades como Jerez son su mejor argumento, como incide Moreno: "Jerez es un ejemplo. Lebrija, Utrera o Triana también… Por eso hacemos estas rutas: para que la sociedad vea esos ejemplos de convivencia y note que son realizables”.