El pequeño club de San Fernando que desafía a las potencias de la halterofilia: así se forma un mundialista con 17 años

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El Club Halterofilia San Fernando lleva años construyendo resultados lejos de los focos, casi en silencio, pero el Mundial Junior disputado este mes en Egipto ha terminado por situar a la entidad isleña en un escaparate internacional reservado a muy pocos clubes modestos del panorama nacional. Allí, en Ismailia, Gonzalo Herrera ha competido hace pocos días con la selección española con apenas 17 años, un salto que en San Fernando interpretan como la consecuencia natural de una estructura de trabajo levantada durante décadas a base de constancia, sacrificio y muchas horas de entrenamiento.El joven haltera terminó el campeonato con 132 kilos en arrancada, 163 en dos tiempos y un total olímpico de 295 kilos, resultados que le permitieron finalizar entre los mejores especialistas junior del mundo en su categoría. Pero más allá de la clasificación, el propio Gonzalo admite que lo más importante fue comprobar que podía competir en ese escenario. "La experiencia es muy chula y a ver si podemos volver a repetir", explica después de una competición que afrontó con más nervios de los habituales, especialmente en la arrancada".El atleta isleño, en un reciente entrenamiento.REYNALos miembros del club entrenan en las instalaciones Pablo Negre.REYNASu presencia en el campeonato mundial adquiere todavía más valor si se tiene en cuenta que hace menos de un año ni siquiera contemplaba la posibilidad de clasificarse. "A finales del año pasado no tenía en mente clasificarme al Mundial", relata el deportista isleño, que desde septiembre entrena en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. "Seguí entrenando y hubo unas semanas que me dio por mirar las marcas y vi que tampoco estaba tan lejos", añade. Aquella progresión terminó llevándole a entrar en el programa del CAR y a representar a España en su primer gran campeonato internacional.Detrás de ese crecimiento aparece el trabajo desarrollado desde hace años por el Club Halterofilia San Fernando y, especialmente, por la familia Victorián. Jorge Victorián, actual presidente y entrenador del club, describe una estructura que comienza desde edades muy tempranas y que se apoya en la formación técnica y en la paciencia. "Mi padre se encarga de los niños desde los 9 años hasta los doce o trece. Los enseña y los tecnifica. Después ya empiezo yo a ponerles un entrenamiento un poquito más exigente, aunque adaptado a su edad y desarrollo", explica. El técnico considera que el éxito de casos como el de Gonzalo o el de Raquel Domínguez, medallista europea en categorías inferiores, responde a una mezcla de base sólida, talento y planificación.Jorge Victorián, presidente del club de San Fernando.REYNAGonzalo Herrera y Raquel Domínguez, en un entrenamiento.REYNAEse modelo de trabajo empieza mucho antes de que los deportistas pisen una competición nacional. Victorián lleva años recorriendo institutos de San Fernando para organizar sesiones de promoción y detectar jóvenes con condiciones físicas especiales. "Lo que busco es que el alumno interesado lo tenga a mano y pueda apuntarse, pero también intentar captar al chico talentoso que veo", señala. En ese proceso, uno de los aspectos que más valora es la capacidad de salto. "La halterofilia necesita coordinación, movilidad y técnica, pero sobre todo capacidad de generar fuerza y potencia", sostiene. Por eso utiliza pruebas como el salto horizontal para identificar perfiles con potencial.El entrenador reconoce que la halterofilia no juega en igualdad de condiciones frente a deportes más populares. "Es un deporte muy sacrificado", admite. "Cuando practicas fútbol o cualquier deporte colectivo te lo pasas bien jugando con tus compañeros. Aquí hace falta mucha disciplina y constancia". Sin embargo, cree que precisamente ahí reside parte de su atractivo. "Empiezas levantando un palito de madera y poco a poco vas viendo cómo haces ejercicios complejos y cómo cada vez puedes levantar más peso. Eso genera una satisfacción personal enorme", afirma. También defiende que el deporte produce una evolución física evidente en los jóvenes: "Se convierten en deportistas con un cuerpo atlético y muy desarrollado".Unos inicios complicadosLa dimensión alcanzada por el club sorprende incluso a quienes participaron en sus primeros pasos. Lorenzo Duro, fundador de la entidad junto a Adolfo Victorián, recuerda que todo comenzó hace décadas casi de manera improvisada. "Empezamos la actividad deportiva en 1965", explica. El club original terminó desapareciendo en los años 80 por falta de apoyo, pero el proyecto resurgió muchos años después gracias a un pequeño espacio cedido en el colegio Reina de la Paz. "Adolfo empezó allí con su hijo, su sobrino y dos o tres amigos, con unas cuantas barritas pequeñas y palitos", recuerda Duro. Nadie imaginaba entonces hasta dónde podía llegar aquella iniciativa.Varios de los integrantes del Club Halterofilia San Fernando.REYNAJorge Victorián, con el joven Gonzalo Herrera.REYNALos comienzos fueron precarios. "Nos costó los primeros años poner dinero de nuestro bolsillo para llevar a los niños a competir", admite Duro, que recuerda una etapa en la que apenas existían ayudas y la halterofilia seguía siendo un deporte desconocido para la mayoría de las familias. Con el tiempo llegaron las subvenciones, aumentó el número de deportistas y comenzaron a aparecer resultados importantes. "Nos ha desbordado el éxito", reconoce. "Tenemos muchos campeones de España, internacionales y ahora hasta un chico en un Mundial".Ese crecimiento deportivo, sin embargo, convive con unas instalaciones que el club considera insuficientes. Tras abandonar el colegio Reina de la Paz durante la pandemia, la entidad pasó a entrenar en una sala situada en el campo de hockey Pablo Negre. Jorge Victorián asegura que el espacio no reúne las condiciones necesarias. "No tiene ventanas y la puerta es prácticamente una reja", explica. También denuncia problemas de humedad, filtraciones y deterioro del material. "Se nos oxidan las barras y se nos cuelan hasta pájaros", lamenta. El club mantiene conversaciones con el Ayuntamiento de San Fernando para acometer mejoras, aunque sigue a la espera de que las actuaciones prometidas se materialicen.Tres atletas en el top 10 de EspañaEl club ha vuelto a destacar el pasado fin de semana en el Campeonato de España Sub17 de Halterofilia, disputado en Alcañiz (Teruel), donde los deportistas isleños compitieron frente a los mejores levantadores del panorama nacional bajo la dirección de su entrenador y presidente del club, Jorge Victorián.La expedición del club estuvo formada por tres atletas clasificados para esta cita nacional, logrando todos ellos situarse entre los mejores de España en sus respectivas categorías. La más joven del equipo, Atenea Mora, debutó con tan solo 12 años donde firmó una gran actuación con 44 kilos en arrancada y 57 kilos en dos tiempos, alcanzando un total olímpico de 101 kilos. Unos registros que le permitieron posicionarse entre las ocho mejores halterófilas de España en su categoría.Raquel Domínguez, que ha hecho la marca mínima para ir al Europeo Junior.REYNATambién destacó África Aparicio, que con 15 años levantó 52 kilos en arrancada y 62 kilos en dos tiempos para un total olímpico de 114 kilos, consolidándose igualmente entre las diez mejores de España en una de las categorías con mayor nivel competitivo del campeonato.Por su parte, Álvaro Misea, protagonizó una de las actuaciones más destacadas del club tras levantar 67 kilos en arrancada y 84 kilos en dos tiempos, sumando un total olímpico de 151 kilos en su primer campeonato nacional a sus 15 años. Sus marcas le llevaron a quedarse a las puertas del podio nacional con una brillante cuarta posición en arrancada y situándose entre los seis mejores de España en la clasificación general.Raquel Domínguez compitió fuera de competición con el objetivo de conseguir la marca mínima exigida para optar a una futura convocatoria internacional. La atleta cumplió el objetivo levantando 63 kilos en arrancada y 79 kilos en dos tiempos, para un total olímpico de 142 kilos, consiguiendo así la mínima requerida para poder entrar en la valoración de cara al Campeonato de Europa Junior, que se celebrará del 12 al 19 de octubre en Dürres, Albania.