La campaña que pide adaptar la jubilación a la vida real de las personas con síndrome de Down

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En España, las personas con síndrome de Down pueden acceder actualmente a la jubilación anticipada a los 56 años en determinados casos. Sin embargo, desde Down España consideran que esa edad no responde a la realidad del colectivo y reclaman que pueda adelantarse hasta una horquilla situada en torno a los 42 o 45 años. La petición parte de un argumento central: la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down sigue siendo reducida y, además, el envejecimiento prematuro afecta de forma notable a su capacidad laboral y a su calidad de vida a partir de los cuarenta años.Desde 2009, la normativa española contempla la posibilidad de anticipar la jubilación para trabajadores con una discapacidad igual o superior al 45%. El Real Decreto 1851/2009 fijó inicialmente esa edad en los 58 años para personas con determinadas discapacidades o enfermedades, entre ellas parálisis cerebral, acondroplasia, trastornos del espectro autista, ELA, síndrome de Tourette o síndrome de Down.Una jubilación anticipada que consideran insuficienteEl Real Decreto 370/2023, aprobado el 16 de mayo, introdujo un nuevo avance al rebajar la edad mínima de jubilación a los 56 años y reducir de 15 a 5 años el requisito de cotización con la discapacidad reconocida. Para Agustín Matía, director de Down España, la medida supone un paso, pero no basta."En estos momentos, en España, contamos con un decreto que permite, en ciertos casos, una jubilación anticipada a los 56 años. En ese Real Decreto aparece un listado de categorías de ámbitos de discapacidad y enfermedades de las personas que pueden acceder y en nada va a salir una ampliación de la ley, aumentando ese listado en más categorías tras la evaluación de un comité técnico", explica Matía.    Ver esta publicación en Instagram           Una publicación compartida de DOWN ESPAÑA (@downespana)El problema, sostiene, es que esa edad llega demasiado tarde para muchas personas con síndrome de Down. "Sin embargo, actualmente, la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down se sitúa en los 62 años. En la práctica, esto quiere decir que establecer una jubilación anticipada incluso a los 56 años no es real para poder disfrutarla. Las personas con síndrome de Down tienen una esperanza de vida muy reducida y la propuesta tiene que adaptarse a esta circunstancia", añade.Matía también subraya otro factor decisivo: el deterioro prematuro. "Además, no debemos olvidar que las personas con síndrome de Down presentan un envejecimiento prematuro, especialmente a nivel cognitivo, que afecta tanto a su capacidad laboral como a su calidad de vida a partir de los cuarenta años", ha apuntado el director de la asociación.“Pedimos que se jubilen en torno a los 42-45 años”Según los datos que maneja Down España, el Alzheimer impacta de manera especialmente intensa en las personas con síndrome de Down de edad más avanzada y comienza a manifestarse de forma creciente a partir de los 40 años. "Ahí empieza la demencia por Alzheimer, que alcanza su pico más alto en la cincuentena. Así, a los 56 años de vida, que es cuando se establece la jubilación por normativa, casi 8 de 10 personas con síndrome de Down habrán fallecido. Sabemos que tienen una biología muy especial", recalca Matía.Por ese motivo, la organización defiende una jubilación más temprana, pero compatible con una trayectoria laboral. "Por eso, queremos que las personas con este síndrome trabajen y tengan una trayectoria laboral aunque recortada, suficiente, y que, llegando a una frontera máxima y razonable de unos 42 o 45 años, puedan acceder a una jubilación anticipada, activando mecanismos de compensación en cuanto a su cotización para que también tengan una pensión razonable. No estamos pidiendo nada exagerado. Queremos que tengan derecho a la jubilación y adaptarla a su singularidad para que, para ellos, tenga sentido", ha concluido.    Ver esta publicación en Instagram           Una publicación compartida de DOWN ESPAÑA (@downespana)Desde Down España sostienen que esta modificación no supondría un gran coste para la Seguridad Social. La entidad ya llevó esta petición al Pacto de Toledo en 2021 y este año ha iniciado una campaña de recogida de firmas para sumar apoyos a la propuesta.La organización insiste en que, aunque la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down ha aumentado mucho en los últimos años, el sistema laboral todavía debe ajustarse mejor a las particularidades reales de la trisomía 21. Su reclamación no se centra en excluir al colectivo del empleo, sino en garantizar que la jubilación exista de verdad para quienes, por su biología y su envejecimiento, no pueden esperar a las mismas edades que el resto.