Farolillos, flores y alta cocina: así se vive la feria en La Casa de Manolete Bistró

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Mayo tiene algo especial en Córdoba. La ciudad cambia de ritmo, se llena de flores, abre sus patios a todo el mundo, se llena de olor a flores y las calles del centro se llenan de ambiente en una de las semanas más esperadas del año. Con la Feria de Nuestra Señora de la Salud ya en marcha, muchos cordobeses y visitantes buscan estos días lugares donde prolongar el ambiente festivo antes de poner rumbo al Arenal. Sobre todo en estos días de tanto calor. Uno de esos rincones es La Casa de Manolete Bistró, un restaurante ubicado en un elegante palacete de finales del siglo XIX que durante el mayo cordobés vive uno de sus momentos más especiales. Su emblemático Patio de San Rafael se ha vestido estos días con farolillos y decoración inspirada en la feria , creando una atmósfera que invita a disfrutar de una buena comida antes de continuar la jornada entre sevillanas, casetas y rebujito en la Feria de Córdoba. El espacio, liderado por el chef Juanjo Ruiz junto a Reme Romero, apuesta por una experiencia gastronómica donde la alta cocina, el patrimonio y la hospitalidad emocional se unen bajo una filosofía que ellos mismos definen como «lujo consciente». Todo ello en una casa histórica vinculada al universo más íntimo y familiar de Manolete y convertida hoy en uno de los restaurantes más singulares de la capital cordobesa. La llegada de la feria transforma especialmente el patio principal del restaurante. Las buganvillas, las velas, las fuentes y la decoración floral crean una escena que parece detenida en el tiempo y que conecta de lleno con la esencia más clásica de Córdoba. Frente al ambiente más frenético del recinto ferial, el Patio de San Rafael propone una experiencia mucho más pausada. Un espacio donde disfrutar de una comida tranquila antes de ir a la feria. La propia filosofía del restaurante gira precisamente en torno a esa idea de calma y cuidado por el detalle. Aquí no se busca únicamente sorprender al comensal, sino hacerlo sentir cómodo, acogido y conectado con el lugar. La propuesta gastronómica de La Casa de Manolete Bistró se mueve entre el producto de máxima calidad y elaboraciones muy cuidadas donde aparecen guiños constantes a la cocina cordobesa. Entre sus platos destacan propuestas como la mazamorra de piñones tostados con anguila ahumada y granizado de coníferas cítricas , el ravioli de rabo de toro con espuma de parmesano y queso de Zuheros o el Wellington de rabo de toro con parmentier y demiglace de su guiso. También sobresalen elaboraciones marinas como el atún lacado con reducción de sus espinas e hinojos , el bacalao «Albacor» en amarillo de chirlas o las almejas a la marinera con ovas de calamar. En el apartado de carnes, la carta apuesta por platos contundentes y elegantes como el solomillo de vaca vieja al whisky con foie , la presa ibérica madurada en ceniza vegetal o el cabrito de leche «al ajillo». Durante estas semanas, el restaurante se convierte además en uno de los escenarios más fotogénicos de la ciudad. Farolillos, flores y mesas cuidadosamente preparadas hacen que muchos visitantes encuentren aquí una prolongación del espíritu festivo de Córdoba, pero desde una visión mucho más tranquila, 'fresquita' y sofisticada. La Casa de Manolete Bistró representa así otra forma de vivir la feria, lejos del ruido, pero profundamente conectada con la esencia de la ciudad.