La Hermandad del Mayor Dolor ha aprobado la restauración de Nuestra Señora del Mayor Dolor, una intervención que acometerá la empresa jerezana S&S Restauraciones y que se prolongará durante aproximadamente seis meses.La dolorosa será retirada del culto el próximo 29 de junio tras la celebración de una misa prevista a las 19.30 horas en la iglesia de San Dionisio. Después de la eucaristía tendrá lugar una ofrenda floral protagonizada por los niños y niñas de la cofradía.Una intervención centrada en la estructuraEn un comunicado, la hermandad informa de que la empresa encargada de los trabajos ofreció durante el cabildo de hermanos un detallado informe sobre el estado actual de la imagen, obra realizada en 1680 por Ignacio Francisco López, discípulo de Roldán.La talla está considerada una de las dolorosas de mayor devoción de Jerez y destaca especialmente por su enorme valor artístico, siendo su rostro, con la mirada elevada al cielo, y la disposición de las manos, sus características más notorias.Cristina Espejo, restauradora de S&S Restauraciones, explica a este periódico que la intervención estará enfocada “sobre todo” en los problemas estructurales que presenta la imagen.“Más que de la superficie polícroma, nos vamos a centrar sobre todo en la estructura que tiene varias deficiencias que hay que intentar subsanar porque ya llevábamos años estudiando a la Virgen y esos defectos van en aumento; hay que paralizar todos esos daños”, señala.Los daños detectadosNuestra Señora del Mayor Dolor ya fue restaurada a finales de los años noventa. En aquella actuación, la intervención se centró principalmente en la policromía del rostro y las manos.Sin embargo, en esta ocasión la restauradora aclara que ese aspecto “va a ser lo mínimo”, ya que la limpieza no requiere actualmente una atención prioritaria.“No nos vamos a centrar en limpieza como ya se hizo entonces”, explica.Hongos y problemas de estabilidadEl objetivo principal será actuar sobre la estructura de la talla, especialmente en el soporte y en distintas patologías detectadas en la madera.Espejo detalla que han comprobado la existencia de “ataque de hongos” que debe tratarse “de manera urgente”, además de problemas relacionados con la estabilidad de la imagen.“Hemos visto una serie de defectos en el candelero”, indica la restauradora, insistiendo en que las patologías observadas son “las propias de la madera” y que requieren una actuación para frenar su avance.