Cinco siglos después de su creación por Carlos I, el Consejo de Estado reivindica en voz de su presidenta una idea casi contracultural en la política contemporánea: que el poder debe someterse al razonamiento. En la conferencia inaugural del ciclo conmemorativo del V Centenario de la institución, la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo defendió este miércoles en Madrid el papel de un órgano que, sin capacidad ejecutiva ni coercitiva, presume de influencia sobre el Ejecutivo. "El 98,9% (...) de leyes, normas y reglamentos que manda el Gobierno a esta casa sigue el dictamen del Consejo de Estado (...) Que esto sea así en unos tiempos como los que nos toca vivir, en lo bueno y en lo malo... En términos coloquiales, a mí me parece una joya de raciocinio, de convivencia", se jactó. Seguir leyendo....