María Zarzuela, cuya candidatura a la presidencia de la Unión de Hermandades de Jerez fue desestimada, asegura en declaraciones a lavozdelsur.es que continúa sin recibir respuesta a las alegaciones presentadas hace ya una semana contra esa decisión.La aspirante sostiene que desconoce los motivos concretos por los que ha sido considerada “no apta” y apunta directamente a la actuación de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías en este procedimiento.Zarzuela sigue manteniendo las reuniones con los hermanos mayores con normalidad: “Sigo siendo candidata”, asegura. En su vida personal sigue yendo a las clases del Iscra, donde este año recibe el grado en Ciencias Religiosas, pese a que por dentro lleva su calvario particular con todo este asunto. "Todo apunta a que es una interpretación particular y errónea emanada de la Delegación Diocesana"“A día de hoy y tras la presentación de mis dos escritos hace ya una semana, todavía sigo esperando respuesta”, afirma en conversación con este periódico. La candidata añade que le han trasladado que se habrían producido “algunas reuniones para tratar el asunto en el Obispado”, aunque asegura no conocer más detalles.María Zarzuela, excluida para ser presidenta del Consejo de Jerez.MANU GARCÍALa interpretación de la normativa, en el centro de la polémicaEn sus alegaciones, la candidata sostiene que la Delegación Diocesana no habría actuado correctamente y que eso habría colocado al obispo “en una situación delicada”. Sin embargo, evita responsabilizar directamente al prelado de la situación.“No creo yo que el señor obispo, con todas las obligaciones que me consta tiene por su cargo, esté en estas cuestiones administrativas”, señala. A su juicio, tanto la Normativa Diocesana como el decreto del pasado 5 de abril “son claros”, por lo que considera que se ha realizado “una interpretación particular y errónea emanada de la Delegación Diocesana”."Digamos que le han informado mal (obispo), apartándose totalmente de la normativa"La candidata rechaza también hablar de un supuesto engaño al obispo, aunque insiste en que la información trasladada habría sido incorrecta. “Digamos que le han informado mal, apartándose totalmente de la normativa”, sostiene."No hay que interpretar lo que es claro"La aspirante defiende que el procedimiento electoral contempla dos momentos diferenciados: por un lado, la aprobación de los candidatos a presidente y, posteriormente, una vez elegido éste, la revisión y confirmación de los integrantes de la candidatura a la permanente.“Lo defiendo porque es lo que dicen las normas que la propia Iglesia diocesana ha dado. Yo no me lo invento”, asegura. En este sentido, recalca que “ahora solo se revisa la idoneidad de los candidatos a presidente” y que únicamente después de la elección y confirmación del presidente “se abriría el proceso de nombramiento, revisión y confirmación de los candidatos a la permanente”.“Yo solo sigo el tenor literal de dicha normativa. No hay que interpretar lo que es claro”, añade. Sobre si este criterio se ha aplicado en procesos anteriores, reconoce desconocerlo y afirma que únicamente se centra “en el proceso electoral en el que estoy participando”.Daños personales e incluso ansiedadEn sus escritos de alegaciones, la candidata sostiene que esta situación ha supuesto “un perjuicio cierto” para su imagen pública y personal. Según relata, la repercusión del caso en el ámbito cofrade jerezano ha provocado numerosos comentarios y especulaciones sobre su vida privada."La imaginación se ha desbordado por publicar un comunicado (…) He tenido incluso que recibir asistencia médica por ansiedad"“En Jerez, en el mundo de las cofradías, que realmente es muy pequeño, la de comentarios que me están llegando”, lamenta. Entre ellos, menciona “sospechas sobre mi situación familiar, sobre si he cometido delitos o si me han vetado solo por ser mujer”.La aspirante critica especialmente el comunicado difundido sobre su exclusión, al entender que se la calificó de “no apta” sin ofrecer explicación alguna. “La imaginación se ha desbordado”, asegura. Incluso afirma haber necesitado “asistencia médica por ansiedad ante determinados comentarios en redes sociales”.La vía canónica antes que la civilLa candidata no confirma que fue recibida en el Obispado días antes de hacerse pública la decisión sobre las candidaturas, aunque insiste en que sigue sin conocer qué motivos concretos justificarían su exclusión."Antes que fiel uno es persona y por tanto tendrá que defender sus derechos donde corresponda"“Sostengo que yo no sé qué cargos se dirigen contra mi persona”, afirma. “Hasta donde yo sé personalmente, mi candidatura no tenía tacha”, añade Zarzuela.Respecto a la posibilidad de acudir a la Justicia civil, asegura que no es el escenario que desea. “Yo no desearía tener que acudir a la vía civil. Y de hecho está muy clara cuál es mi primera vía, la canónica”, explica.No obstante, defiende que, si no obtiene respuesta dentro del ámbito eclesiástico, cualquier persona tiene derecho a acudir a la jurisdicción ordinaria. “Antes que fiel uno es persona y por tanto tendrá que defender sus derechos donde corresponda”, sostiene.La candidata concluye insistiendo en que únicamente reclama “que se observe la normativa que la Iglesia Diocesana y el propio obispo han dado”.