Las educadoras infantiles de toda España se han citado esta mañana en Madrid para seguir exigiendo al Ministerio de Educación «condiciones dignas» para el ciclo de 0 a 3 años de Educación Infantil. La manifestación, que ha recorrido el centro de la capital, es la traca final de una huelga estatal que arrancó el pasado 7 de mayo. Mientras la marcha amarilla recorre la capital, la realidad que viven los padres no siempre ocupa los titulares ni las reivindicaciones. Varios estudios de mercado apuntan que el elevado precio de las guarderías en España podría ser un factor disuasorio para la natalidad. Según un estudio de mercado de Welpay (una plataforma de beneficios e incentivos laborales para empleados de empresas), el coste medio de una plaza en la privada se mueve entre los 300 y los 700 euros mensuales . En ciudades como Madrid y Barcelona, los precios son aún más desorbitados e incluso se pueden llegar a rozar los 1.000 euros al mes. El estudio sitúa el coste medio de una plaza en España en 386 euros mensuales si se mezclan pública (se entiende que se refiere a las tasas de comedor) y privada, esta en unos números mucho más elevados. Muchos padres se ven obligados a acudir a las guarderías privadas por la dificultad de obtener una plaza en lo público. «Cuando los dos trabajamos, no queda otra opción. Pero la realidad es que es como pagar otro alquiler», asegura María, una profesora de instituto que vive en Cantabria junto a su pareja y es madre de un niño de dos años. El salario medio de los jóvenes en España se sitúa en 1.372,8 euros brutos mensuales para los menores de 25 años, y en los 2.131,6 euros brutos al mes para el grupo de entre 25 y 34 años. Es decir, para este segundo tramo, el coste medio de la guardería se llevaría más del 18% de los ingresos de un progenitor. En comunidades como Madrid, sin embargo, hay cheques (de entre 177 y 283 euros mensuales) para poder costear este servicio que, precisamente, se pensaron para que el coste de la guardería no sea un factor más para desincentivar la natalidad. Sin embargo, no en todas las regiones se vive la misma situación. Este sábado, en las calles, se reivindican otras cuestiones. «Después del éxito de la huelga estatal del 7 de mayo, CCOO y diversas plataformas territoriales han continuado movilizando al sector para exigir, tanto a las distintas administraciones, como a las patronales, una mejora radical de las condiciones de trabajo del 0-3», explicó la organización sindical en su convocatoria. Este sindicato, en cualquier caso, reconoce que logró «arrancar» al Ministerio de Educación la convocatoria en la primera quincena de junio de «un grupo de trabajo para regular las ratios máximas en todo el sector, sea cual sea la titularidad de la escuela infantil, mediante un Real Decreto». «Igualmente, tanto para agilizar este compromiso como para avanzar en la mejora salarial y en la reducción de la precariedad, es necesario mantener la presión en la calle», reclamaron los convocantes de la protesta. A manifestación han asistido en torno a una veintena de autobuses procedentes de nueve comunidades autónomas que reivindican «una inversión real que garantice la integración plena en el sistema educativo de 0 a 3 años», la reducción de ratios según la normativa europea (4, 6 y 8 niños/as) y apoyos suficientes para el alumnado con necesidades especiales. Y, con ello, «exigimos también mejorar nuestras condiciones laborales, reduciendo la jornada de atención directa y reconociendo el tiempo de preparación y formación».