Cincuenta y tres años. Ese es el tiempo que ha tardado en regresar a casa Jaime Roselló Zaragoza, marinero natural de Altea y vecino de El Puerto de Santa María, que partió embarcado en el pesquero Domenech de Varó y nunca volvió. El barco naufragó el 6 de febrero de 1973 en las costas de Mala, en Lanzarote. Su cuerpo jamás fue identificado oficialmente. Fue dado por desaparecido. Hasta ahora.provincia cádizEl día más esperado para las familias de los marineros desaparecidos del Domenech de Varó Patricia MerelloLas investigaciones llevadas a cabo por la Asociación de Familiares y Amigos de las Víctimas del Naufragio lograron localizarlo en el nicho número 69 del cementerio de San Román de Arrecife, donde figuraba inscrito el nombre de otro marinero, fruto de una confusión recogida en la propia causa judicial militar instruida tras el naufragio. Las pruebas de ADN confirmaron su identidad. Sus cenizas regresan ahora a El Puerto de Santa María.Las cenizas, tras ser recuperadas. Junto a las de Jaime Roselló han llegado también las cenizas del patrón Julio Pose Canto, de Cádiz, y del marinero Antonio Rodríguez Rivera, de Sanlúcar de Barrameda. Sumados a los restos de Tomás Ladrón de Guevara Rodríguez y José Manuel López Gallardo, ambos naturales de Barbate, ya son cinco los marineros que la Asociación ha logrado localizar e identificar desde que comenzó este trabajo de memoria y justicia en el año 2023, coincidiendo con el cincuenta aniversario del naufragio.No todo ha sido sencillo. La Asociación solicitó al Instituto Social de la Marina el derecho a la prestación por traslado de cadáveres de los marineros identificados, y de momento se ha encontrado con la negativa del organismo, que aduce interpretaciones de la normativa relativas a cadáveres y plazos.El hijo de Jaime, Francis Roselló, ha querido agradecer públicamente a todas las personas e instituciones que han hecho posible este final. Entre ellas, a la alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda, Carmen Álvarez, impulsora inicial de la petición de ayuda; a Mercedes Colombo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía; a la Diputación de Cádiz; a la Fundación Unicaja; a los ayuntamientos de Sanlúcar de Barrameda y Barbate; a la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar; y a todos los socios de la Asociación.Una mención especial ha tenido María del Mar, hija del marinero Juan Rodríguez Coronel, de Sanlúcar, uno de los dos marineros que con certeza no fue recuperado del mar y que sigue sin ser localizado ni identificado. "Siempre estará en nuestras memorias y corazones", concluye el mensaje de la familia.