El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la eliminación de restricciones a una serie de gases de efecto invernadero utilizados en refrigeradores y aires acondicionados.Al realizar su declaración, el mandatario calificó como “ridículas” las normas aprobadas por su predecesor demócrata, el expresidente Joe Biden, sobre los hidrofluorocarbonos (HFC), considerados supercontaminantes.Desde la Oficina Oval, Trump sostuvo que la medida permitirá reducir el costo de vida en Estados Unidos.Cambios regulatorios y postura de la administraciónLa decisión llega en un escenario marcado por la interrupción del suministro de petróleo a raíz del conflicto contra Irán, lo que elevó los precios y afectó los índices de aprobación del mandatario.Trump declaró que con esta medida “oficialmente da por terminadas las ridículas regulaciones de la administración Biden”, mientras insistió que son “innecesarias, costosas y, en realidad, empeoran la maquinaria”.La administración Trump ampliará los plazos para que empresas de alimentos y otras industrias eliminen progresivamente el uso de HFC, según informó la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en un comunicado.Rodeado de ejecutivos y empresarios del sector, el presidente defendió la decisión al asegurar que no tendrá “impacto negativo” y que “no hay preocupaciones ambientales”, una afirmación que contrasta con las advertencias de expertos y organizaciones ambientalistas.Críticas de organizaciones ambientalesEl Consejo de Defensa de los Recursos Naturales rechazó la medida, y advirtió la decisión “perjudica tanto al medio ambiente como a la economía”.Según David Doniger, estratega principal para el clima del organismo, la eliminación de restricciones “perjudicará a los consumidores y al clima, y reducirá la competitividad estadounidense en mercados globales emergentes de refrigerantes y tecnologías más seguras”.Qué son los HFC y su impacto climáticoLos hidrofluorocarbonos (HFC) fueron introducidos en la década de 1990 como alternativa a sustancias que dañaban la capa de ozono.Sin embargo, posteriormente los expertos los calificaron como gases altamente perjudiciales para el calentamiento global.