Este mes de mayo, cuando los guardias civiles de la Unidad de Investigación de Sagunto (Valencia) revisaban las fichas de los detenidos en su último golpe antinarco, les costaba reconocer a algunos; tal era el deterioro de sus facciones solo dos años después de posar para las fotos policiales. A la vista estaba uno de los efectos del consumo continuado de Alfa, también conocida como flakka. Seguir leyendo....