El collar de $500.000 con inteligencia artificial que promete traducir lo que dicen gatos y perros.Durante años, millones de dueños de mascotas han compartido la misma pregunta: ¿qué intentan decir realmente sus perros y gatos cuando ladran o maúllan? Ahora, una empresa tecnológica asegura haber encontrado una respuesta gracias a la inteligencia artificial. Lea también: La edad empieza a dejar de ser un obstáculo para conseguir empleo en Colombia: trabajadores mayores ganan terrenoSe trata de PettiChat, un collar inteligente desarrollado en China que promete traducir los sonidos de las mascotas al lenguaje humano y que ya ha despertado tanto entusiasmo como escepticismo en el mercado global. El dispositivo, comercializado inicialmente por cerca de 800 yuanes —equivalentes a unos $500.000 colombianos—, combina un collar equipado con micrófono y altavoz con una aplicación móvil capaz de convertir ladridos y maullidos en mensajes de texto. La plataforma también funciona en sentido contrario: los usuarios pueden escribir mensajes que el sistema transforma en sonidos diseñados para ser comprendidos por perros y gatos. La propuesta ha generado una fuerte discusión dentro de la industria tecnológica y entre especialistas en comportamiento animal. Aunque la empresa asegura que su tecnología alcanza una precisión de hasta 94,6 %, algunos expertos cuestionan cómo puede verificarse realmente qué está intentando comunicar una mascota y hasta qué punto es posible hablar de una “traducción” en el sentido estricto de la palabra. El negocio detrás de entender a las mascotas Más allá del debate científico, el interés comercial por este tipo de soluciones es evidente. PettiChat logró captar la atención de cientos de consumidores durante su campaña de financiación colectiva. Según la compañía, el producto recibió el respaldo de más de 800 patrocinadores en Kickstarter, mientras que en China registró cientos de compras durante la fase de preventa. El fenómeno refleja una tendencia creciente dentro de la llamada «pet tech», una industria que desarrolla dispositivos conectados para monitorear la salud, ubicación y comportamiento de los animales de compañía. El auge del sector ha coincidido con un incremento en el gasto destinado a mascotas en varios mercados, impulsando la aparición de productos cada vez más sofisticados basados en inteligencia artificial. En este caso, la promesa de interpretar emociones, necesidades o estados de ánimo de perros y gatos se ha convertido en el principal argumento comercial. Puede interesarle: Estas son las compras que nunca debería hacer a cuotas, según expertos financierosLas respuestas generadas por la aplicación suelen incluir frases como “tengo hambre”, “quiero salir”, “no me siento bien” o “alguien está llegando”, mensajes que buscan representar posibles estados emocionales o necesidades básicas del animal. Cómo funciona el collar para hablar con mascotas El collar pesa apenas 27 gramos y cuenta con un chip de procesamiento local que analiza el audio capturado por el dispositivo. Según la empresa, el sistema puede operar sin conexión permanente a internet y solo utiliza recursos en la nube para determinadas tareas de análisis. Además de las funciones de traducción, el dispositivo incorpora características como resistencia al agua, seguimiento por GPS y capacidad para realizar hasta 1.000 traducciones por carga. La compañía sostiene que el modelo fue entrenado utilizando más de 1,5 millones de muestras etiquetadas de sonidos de mascotas y una base de datos superior a cinco millones de registros de voz animal. También afirma haber incorporado investigaciones académicas sobre comportamiento animal para mejorar la interpretación de los sonidos. Según sus desarrolladores, el reconocimiento de estados emocionales basado únicamente en patrones acústicos alcanza niveles cercanos al 92 %, mientras que la incorporación de variables adicionales como postura y comportamiento elevaría la precisión total al 94,6 % en pruebas de laboratorio. Sin embargo, el punto más discutido sigue siendo la validez de esas cifras. La empresa cita investigaciones académicas y bases de datos utilizadas para entrenar modelos de reconocimiento de sonidos animales. Entre ellas figura DogSpeak, un conjunto de datos desarrollado para estudiar si es posible identificar raza, género o incluso individuos específicos a partir de sus ladridos. Pero los propios investigadores detrás de estos trabajos han señalado que reconocer patrones acústicos no equivale necesariamente a comprender un lenguaje animal. Los estudios utilizados como referencia se enfocan principalmente en clasificar sonidos, identificar características de los perros o distinguir diferentes tipos de ruido ambiental. No prueban que exista una traducción directa entre ladridos o maullidos y frases completas en lenguaje humano. Esa diferencia es precisamente la que alimenta las críticas de algunos especialistas y usuarios en redes sociales, quienes consideran que gran parte de las respuestas generadas podrían corresponder a interpretaciones probabilísticas basadas en contextos frecuentes y no a una traducción real. También puede leer: Cambios de última hora en el concurso de empleo de la Procuraduría: hay nuevas fechas y requisitosPese a las dudas, la recepción comercial demuestra que existe una fuerte demanda por herramientas capaces de fortalecer la relación entre las personas y sus mascotas.