Hay una famosa fotografía de Mikhail Tal inclinado sobre el tablero durante una partida importante, con la mirada ardiendo sobre las piezas. En algún lugar detrás de esa mirada, se está desplegando todo un ataque de mate. Cada generación ajedrecística, desde Morphy hasta Magnus, ha sido definida por una habilidad: el cálculo extraordinario. Las piezas se mueven sobre el tablero, pero la partida se gana y se pierde según la habilidad de los jugadores de visualizar las maniobras en sus mentes. En este artículo, te demostramos cómo Fritz 21 entrena la única habilidad que, indiscutiblemente, han compartido todos los grandes de la historia del ajedrez mundial.