Las calles de Madrid y de otras grandes ciudades fueron testigos el pasado fin de semana de varias manifestaciones por diferentes temas que tienen en jaque a la sociedad. Concretamente en la mañana del pasado domingo se produjo una marcha para «luchar por el derecho a una vivienda digna», que reunió a unas 23.000 personas en la capital, según datos de la Delegación de Madrid. La manifestación que organizó el Sindicato de Inquilinas de Madrid, bajo el lema 'La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios', exigió «medidas urgentes» ante una «crisis sin precedentes», además de quejarse por los «ataques del rentismo que vacían los barrios». El movimiento surge como protesta a los precios tanto del alquiler como de compra de vivienda, que no han parado de subir en los últimos años y mantienen a gran parte de la sociedad en un escenario precario. Aunque el problema de la vivienda es una de las mayores preocupaciones en España, desde el Gobierno no parecen ofrecerse las medidas necesarias para darle solución, algo que causa gran indignación y que reflejan desde la oposición y figuras públicas críticas con el ejecutivo. Uno de los que ha trasladado su parecer recientemente ha sido el periodista Carlos Herrera que, en su análisis de la actualidad del pasado lunes, quiso dar un espacio a esa manifestación por la vivienda, exponiendo que «la gente sufre el descontrolado precio del alquiler o de la compra» y por ello han saltado a las calles a exigir derechos en este sentido. Según el periodista, existen estudios que indican que actualmente «los jóvenes con empleo deberían tener 311.000 hogares en los cuales, pues esos jóvenes podrían tener hijos y esos hijos mantener el círculo demográfico. Sin embargo, tenemos a cientos de miles de jóvenes con trabajo que aun trabajando, no tienen dónde meterse». Para Herrera, este debería ser uno de los temas principales del día pero, según observa, en los medios «el asunto de la vivienda queda enterrado entre la montaña de corrupción que salpica al gobierno», comenta con indignación. Además de apostillar que algunos de los manifestantes «eran de estos que creen que la vivienda se soluciona quitándole las casas a quien la tiene y dándoselas a ellos», deja claro que aunque la izquierda parecía una amenaza para grandes tenedores y caseros, «la izquierda lleva 8 años en el poder y no ha hecho nada», comenta con claridad y va más allá. «De hecho, ha tenido demasiada gente en su órbita, demasiada ocupada por llenar el bolsillo propio, y eso es incompatible con arreglar problemas colectivos como el de la vivienda», indica Herrera, ligando estas declaraciones con la imputación de Zapatero en el caso Plus Ultra, acusado por los presuntos delitos de organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias.