Los Mossos decidieron arrestar a Jonathan Andic el pasado martes por un conjunto de contradicciones e indicios que, en suma, han llevado a los investigadores de la policía catalana a estar convencidos de que mató a su padre empujándolo al vacío durante el paseo que ambos dieron en solitario la mañana del 14 de diciembre de 2024. Pero las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO remarcan que será difícil demostrarlo. En este proceso judicial, para poder condenar o absolver al heredero de Mango, resultará fundamental situar al sospechoso con precisión en el momento del siniestro. Por ahora, los Mossos han podido corroborar que, si iba un poco por delante de su padre o junto a él como ha dicho en dos declaraciones distintas, no es verosímil que Jonathan no viera con claridad cómo Isak se cayó. Seguir leyendo....