Relevo en los mandos del Grupo de Apoyo y Reacción (GAR) de la Policía Local de Sevilla a los dos meses de la puesta de largo de este grupo por parte del gobierno municipal de José Luis Sanz. El inspector, segundo mando del grupo tras el intendente, ha comunicado su dimisión del cargo a su rango superior. La razón trasladada por este miembro de la Policía Local para argumentar su decisión es «motivos personales» . Además, ha solicitado su regreso a su anterior puesto dentro de este cuerpo municipal, según han confirmado a este periódico fuentes municipales. Este cambio en el organigrama de mando de los conocidos como 'boinas rojas' se produce apenas dos meses después del estreno oficial del Grupo de Apoyo y Reacción (GAR), que tiene su sede en la antiguas naves municipales de la calle Calatrava. La unidad antidisturbios impulsada por el alcalde está formada por un total de 36 agentes procedentes de otros servicios del cuerpo, entre los que se encuentran cuatro oficiales, un inspector (el ya dimitido) y un intendente que estará al mando de la misma. Es un equipo de efectivos, con una formación específica para asumir sus nuevas tareas que, como señaló Sanz durante su acto de presentación, el pasado 17 de marzo, vendrá a «dar solución a algunos de los problemas que teníamos desde hace años en nuestra ciudad». La idea era que los agentes de esta unidad se hiciesen cargo del botellón, los altercados relacionados con los partidos de fútbol , el cierre nocturno de los locales de ocio, las fiestas callejeras en las zonas más desfavorecidas de la ciudad, las habituales intervenciones en los entornos más conflictivos e incluso en el caso de los delitos de violencia de género. Aunque sus primeras operaciones, como ha destacado el propio Ayuntamiento, han sido el despliegue en el barrio del Cerezo ante la oleada de incidentes y delincuencia en esta zona de la ciudad, denunciada por vecinos; o una operación contra la venta ambulante de camisetas falsas de equipos de fútbol, valoradas en más de cien mil euros.