Tres obras que se miran. Una es una talla policromada de El Greco y las otras dos, óleos, un velázquez y un zurbarán. Las tres se titulan Imposición de la casulla a san Ildefonso y muestran cómo la fe, el poder eclesiástico, las riquezas y el arte excelso se anudan en la gran exposición que conmemora los 800 años de historia de la catedral de Toledo. El año 1226 es la fecha que se toma como su inicio porque fue la del acto simbólico de la colocación de la primera piedra por el rey de Castilla, y luego también de León, Fernando III el Santo. Óleos, retablos, esculturas, tallas policromadas, obras de orfebrería, códices y tapices suman 330 piezas, más del 80% pertenecientes a la catedral. Del conjunto de obras, más de un 30% no se habían visto anteriormente y un centenar se han restaurado para esta ocasión, han explicado este lunes, en la visita guiada a los medios, los comisarios, Javier Martínez de Aguirre y Benito Navarrete. El proyecto museográfico ha corrido a cargo del arquitecto Francisco Bocanegra.Seguir leyendo