La estrella Kepler-56 estaba girando en dos direcciones distintas y nadie sabía por qué. Investigadores japoneses concluyen que solo una cosa puede producir ese caos: la estrella devoró un planeta entero

Wait 5 sec.

El planeta desaparecido habría transferido momento angular suficiente para acelerar la envoltura de la estrella diez veces más de lo normal y torcerla respecto a su núcleo.