Un nuevo caso positivo de hantavirus entre los cruceristas españoles que permanecen en el Gómez Ulla. Hasta el momento no ha presentado síntomas, tal como informa el Ministerio de Sanidad. Se suma el caso al del hombre de 70 años que también dio positivo en el virus. El paciente ha sido ya trasladado a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (Uatan), donde permanecerá ingresado y supervisado por profesionales especializados en este tipo de situaciones y con las medidas de bioseguridad previstas para estos casos. Los otros 12 han vuelto a dar negativo. Los cruceristas pasarán esos primeros 28 días de cuarentena en el centro hospitalario. Pero si a partir de ese momento continúan asintomáticos y con pruebas negativas en hantavirus, podrán terminar el aislamiento (que finalizará el 21 de junio) en sus domicilios, siempre que las condiciones de sus hogares lo permitan. La semana pasada, el Comité Técnico del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta Rápida (Siapr), con la pertinente revisión de la Comisión de Salud Pública, actualizó el protocolo sobre el seguimiento de este brote. Estableció así que los 12 cruceristas que desde el principio han dado negativo en hantavirus y no han manifestado síntomas, a los que se llama contactos y no casos, podrán terminar la cuarentena en sus domicilios si estos disponen de las condiciones que se consideran adecuadas para garantizar la seguridad. Estas consisten en que dispongan de una habitación individual que esté bien ventilada en la que puedan pasar los días de aislamiento, preferentemente con baño propio. Además, la comunicación con las autoridades sanitarias deberá ser permanente por teléfono o por internet. Las autoridades de Salud Pública de la comunidad autónoma de residencia deberán tomarles la temperatura dos veces al día, y se tendrá que notificar de forma inmediata cualquier síntoma que pueda ser compatible con hantavirus. Durante esa cuarentena domiciliaria, tanto esos contactos como las personas que convivan con ellos deberán llevar mascarilla FFP2 en los espacios compartidos, aunque las visitas serán limitadas. Tendrán también que mantener una distancia interpersonal y pautas específicas de limpieza y para tirar los equipos de protección que utilicen. Los traslados desde el Gómez Ulla hasta los domicilios se realizarán en transporte sanitario. Tanto el paciente como el conductor deberán llevar mascarillas FFP2 y desinfectarse las manos antes y después del trayecto. El conductor permanecerá separado en todo momento de la persona a la que traslada y se evitarán paradas innecesarias durante el recorrido.