El Cortijo de Ducha, uno de los proyectos turísticos más singulares desarrollados en el entorno rural de Jerez durante la última década, se prepara para iniciar una nueva etapa tras su adquisición por parte de la empresa lebrijana Viper Agropecuaria SL. Los nuevos propietarios trabajan ya en la adecuación de las instalaciones con el objetivo de devolver la actividad a un complejo que permanecía sin uso y que ahora aspira a recuperar protagonismo dentro de la oferta turística y de eventos de la provincia.Un operario, trabajando en las instalaciones.-JUAN CARLOS TOROInterior de una de las estancias del Cortijo de Ducha.-JUAN CARLOS TOROLas labores de acondicionamiento se encuentran muy avanzadas y, según explican desde la propiedad, únicamente restan algunos trabajos interiores relacionados con acabados y pintura. La previsión que manejan es completar esta fase durante las próximas semanas para poder afrontar después la definición definitiva del proyecto y preparar la reapertura del recinto.jerezLos nuevos dueños del Cortijo de Ducha de Jerez ya han decidido su uso: así será el proyecto Francisco J. JiménezLa intención inicial pasa por mantener la esencia con la que funcionó anteriormente el complejo. De este modo, tanto el hotel como los espacios destinados a celebraciones y eventos seguirán formando parte de la actividad principal del Cortijo de Ducha, aunque los responsables reconocen que todavía existen aspectos por concretar antes de fijar el modelo definitivo de explotación.Antonio Vidal, en uno de los salones para celebraciones y eventos.JUAN CARLOS TORODurante estos meses, además, la propiedad está analizando distintas propuestas planteadas por empresas y profesionales interesados en desarrollar actividades dentro de las instalaciones. Entre ellas figuran iniciativas relacionadas con la restauración, la organización de eventos y diferentes fórmulas de gestión hotelera, opciones que serán estudiadas a lo largo del verano antes de adoptar una decisión definitiva.El interés despertado por la reapertura ha sido notable. Según trasladan desde Viper Agropecuaria, numerosas empresas de catering han mostrado su disposición a operar en el recinto y también han surgido contactos con profesionales interesados en gestionar el restaurante. A ello se suman consultas procedentes del ámbito hotelero, donde incluso algunas cadenas y grupos especializados han solicitado información sobre las posibilidades que ofrece el complejo.Paralelamente, los nuevos propietarios han aprovechado estos meses para introducir mejoras en distintos espacios del recinto. Entre las actuaciones realizadas figura la recuperación de elementos arquitectónicos originales que habían quedado ocultos durante etapas anteriores, así como la renovación de algunas zonas exteriores. También se han acometido trabajos en las piscinas, que quedarán plenamente operativas durante el verano, una vez concluyan las tareas de puesta a punto.Uno de los edificios que componen el complejo.JUAN CARLOS TOROMás allá de los edificios y las instalaciones destinadas a usos turísticos, la nueva propiedad estudia igualmente las posibilidades que ofrecen las más de treinta hectáreas de terreno que rodean el complejo. Una de las líneas sobre las que ya se trabaja es la recuperación de la actividad agrícola. En este sentido, la finca cuenta con una viña de uva petit verdot que ya ha sido rehabilitada y cuya producción podría volver a aprovecharse este mismo año.Antonio Vidal, posando en las instalaciones.-JUAN CARLOS TOROUna fecha marcada para abrir las puertasJunto a ello, Viper Agropecuaria valora otras alternativas vinculadas al aprovechamiento de los terrenos, entre ellas nuevas plantaciones agrícolas y proyectos relacionados con el mundo ecuestre. Por el momento, la empresa prefiere analizar con calma todas las propuestas recibidas antes de decidir cuál será el modelo definitivo que acompañará a la actividad turística principal.Aunque todavía quedan incógnitas por resolver sobre la fórmula concreta con la que volverá a funcionar el complejo, la propiedad asegura que su objetivo es tener definida la hoja de ruta durante el verano y abrir las puertas entre finales de agosto y principios de septiembre.Salón principal del Cortijo de Ducha.-JUAN CARLOS TOROUna fuente, en la entrada al Cortijo de Ducha.-JUAN CARLOS TOROEl Cortijo de Ducha fue impulsado hace una década por el Grupo Romero Caballero como un ambicioso proyecto turístico y cultural que incluía un hotel rural de cuatro estrellas, escuela de hostelería, viñedos y distintas instalaciones deportivas. Tras una inversión superior a los doce millones de euros, el proyecto acabó entrando en concurso de acreedores. Posteriormente fue puesto a la venta por Altamira, filial del Banco Santander, hasta que finalmente pasó a manos de Viper Agropecuaria, que ahora busca devolver la actividad a un enclave que en su día aspiró a convertirse en una referencia del turismo rural de la provincia.