La fragata F-111 Clase Bonifaz se prepara para recibir el radar que cambiará a la Armada

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La F-111 Bonifaz entra en una fase en la que el casco deja de ser la noticia y pasan al primer plano los sensores, la energía y el sistema de combate. En un buque de este tipo, cada avance en el astillero condiciona pruebas posteriores, porque la electrónica naval no se instala como una pieza aislada, sino como parte de una red que debe responder en segundos.El paso que prepara Navantia en Ferrol pesa más que una simple llegada de material. Las futuras F-110 están llamadas a sustituir a las veteranas Santa María y a convivir durante años con las F-100, de modo que la primera unidad fija el listón industrial para toda la serie. Lo que funcione ahora se repetirá después en los siguientes buques.En julio de 2026 se abre una ventana clave para la Bonifaz. El radar SPY-7 no solo ampliará la capacidad de vigilancia del barco: obligará a encajar hardware estadounidense, sistema de combate español y arquitectura Aegis en una plataforma que todavía está activando sus sistemas principales. El riesgo está en hacer dialogar todo a la vez.Un montaje de alta precisiónEntre julio y septiembre de 2026, Navantia prevé recibir las cuatro antenas fijas del SPY-7 fabricadas por Lockheed Martin, tal y como recoge Infodefensa. Su instalación será uno de los trabajos más sensibles de la serie F-110, tanto por el tamaño de los paneles como por el ajuste que exige el mástil. En esa fase, un error físico puede retrasar pruebas enteras.El SPY-7 es un radar AESA de estado sólido basado en nitruro de galio. Frente a un radar giratorio, sus cuatro caras fijas permiten cubrir 360 grados sin partes móviles dedicadas a barrer el horizonte. Esa diferencia importa en un mar saturado de misiles, aeronaves y drones, donde la detección continua reduce tiempos de reacción y ayuda a sostener la imagen táctica. La parte más delicada llegará después del montaje. El radar debe integrarse con SCOMBA, el sistema de combate desarrollado por Navantia, y con componentes Aegis de Lockheed Martin. La compañía española ya comunicó en septiembre de 2025 que se habían visualizado trazas en tiempo real en consolas SCOMBA durante pruebas en Moorestown, un paso previo para llevar esa arquitectura al barco. En paralelo, la guerra electrónica de las F-110 será otra capa de esa defensa. El buque necesitará fusionar sensores, amenazas y respuestas sin saturar al centro de información de combate.Energía propia y plazos industrialesLa Bonifaz también ha dado un paso básico para convertirse en una plataforma autónoma: ha arrancado por primera vez dos de sus cuatro generadores diésel. Este hito permite alimentar sistemas de a bordo sin depender de energía externa del astillero, algo necesario antes de activar equipos de mayor demanda. Sin una planta eléctrica estable no hay radar naval fiable, ni pruebas de combate con garantías.El programa prevé encender en junio de 2026 el Sistema Integrado de Control de Plataforma. Después llegarán las pruebas de los motores eléctricos propulsores en el verano de 2026 y la puesta en marcha de la turbina de gas antes de que termine 2026. La arquitectura Codelag combina dos motores eléctricos de 3,4 megavatios con una turbina de 22 megavatios, una solución pensada para alternar navegación discreta y potencia. Ese equilibrio será relevante ante sistemas antidrón, misiles y vigilancia submarina. La energía decide cuánto puede exigir el combate.La lectura industrial va más allá de la primera unidad. La F-112 Roger de Lauria avanza en grada con 27 de 32 bloques ensamblados antes de su botadura posterior al verano de 2026; la F-113 Menéndez de Avilés suma 28 bloques en talleres; y la F-114 Luis de Córdova debe iniciar construcción en las mismas fechas. En una Armada que también estudia armas láser y nuevas defensas de energía, el calendario de Ferrol medirá la capacidad española para convertir tecnología avanzada en barcos operativos.El examen real no será una maniobra aislada, sino una cadena de pruebas donde radar, propulsión, software y dotación tendrán que comportarse como una sola unidad. La Bonifaz sigue amarrada al muelle 10, pero su valor militar empieza a decidirse ahora, antes de que salga a validar en la mar todo lo que se ha ensamblado en tierra..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }.embed-block.embed-youtube-short { max-width: 315px; margin-left: auto; margin-right: auto; }.embed-block.embed-youtube-short .embed-responsive-edit { position: relative; width: 100%; padding-top: 177.78%; }.embed-block.embed-youtube-short .embed-responsive-edit iframe { position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border: 0; }