Movimiento de los mercados. Foto: CanvaLa temporada electoral no solo toca al mundo de la política, sino también al de los negocios. A poco menos de una semana de las elecciones presidenciales, los inversionistas internacionales y locales vienen tanteando el terreno sobre el efecto que tendrán los comicios en los indicadores financieros.Un informe financiero de Crowe Colombia analiza el clima de inversión en esta recta final y advierte que la magnitud del impacto post-electoral dependerá menos del nombre del ganador y más de si el desenlace confirma o desafía las expectativas de los mercados. El movimiento del dólarEn el último mes, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ajustó de los $3.550 a los $3.796, lo que, según los expertos, muestra una recomposición anticipada de portafolios en activos en pesos.En ese contexto, analistas del Banco de Bogotá y Bancolombia plantean dos escenarios para los días posteriores a la primera vuelta: si el resultado se lee como negativo por los mercados, se podría presentar una devaluación adicional de entre $200 y $300; de manera paralela se registraría una revaluación similar si el desenlace satisface las expectativas. “La memoria de 2022, cuando el dólar pasó de $3.800 antes de la segunda vuelta a niveles cercanos a $5.200 después (una devaluación del 37 % en pocas semanas), explica buena parte de la cautela actual”, señala el informe de Crowe. En lo referente a la política monetaria, la decisión del Banco de la República de mantener las tasas de interés en 11,25 % estaría enviando una doble señal. Por un lado, el emisor reconoce que la inflación todavía no cede al ritmo deseado y, al mismo tiempo, prefiere no añadir variables a un escenario ya cargado.Destacado: Nómina del Estado colombiano es tres veces más grande que en 2005 y los sueldos son cada vez más altosDólar en Colombia. Foto: CanvaLo que viene para las empresas y los hogaresCon la tasa de usura en su nivel más alto en meses, las decisiones de financiamiento empresarial y de consumo enfrentan una presión simultánea.Para las empresas, el costo del crédito de corto plazo encarece los planes de inversión, expansión o reposición de inventario justo cuando muchas evalúan su estrategia para el segundo semestre. En el caso de los hogares, el efecto se percibe en las tarjetas de crédito, libranzas y compras a plazos. «En crédito, el error más común es mirar solo la cuota. En un escenario de tasas altas, el consumidor debe preguntar cuánto pagará en total, cuál es la tasa efectiva anual y qué costos adicionales tiene la operación; los costos administrativos y los seguros pueden ser más costosos que la propia tasa de interés», señaló Oscar Villarruel, socio de Crowe Colombia.Destacado: CARF: Presupuesto en Colombia se ha hecho más inflexible por fallas del Gobierno en la planeación financiera